Cómo se comunican las malas noticias: la Dra. Margarita Tareyn sobre uno de los encuentros más difíciles entre médico y paciente

д-р Маргарита Тарейн

La comunicación de un diagnóstico grave es uno de los momentos más delicados de la medicina. Las palabras con las que el paciente conoce su enfermedad pueden permanecer en su memoria durante años e influir en la manera en que vive el diagnóstico, construye la relación con el equipo médico y atraviesa el tratamiento.

Con motivo del Día Mundial contra el Cáncer, la Dra. Margarita Tareyn, psicóloga clínica, psicoterapeuta y miembro del equipo del Instituto de Psicología Médica, Psicooncología y Psicosomática, comentó el tema en el programa «Balgaria sutrin».

«Es un momento clave para el paciente. Cuando el médico ha sido más insensible, más brusco, más directo, esto deja en el paciente una huella profunda de la que no puede desprenderse».

La comunicación del diagnóstico no se reduce a la transmisión de un hecho médico. Es una comunicación clínica para la que existen principios y protocolos elaborados, entre ellos el modelo SPIKES, de amplio uso. Estos dirigen la atención a las condiciones en que se desarrolla la conversación, a la disposición del paciente a recibir información, a la comunicación clara y gradual de los hechos, al reconocimiento de la reacción emocional y al abordaje de los pasos siguientes.

Para el paciente, esta conversación divide a menudo la vida en un «antes» y un «después». En los primeros momentos tras un diagnóstico grave, la capacidad de asimilar y recordar una gran cantidad de información puede verse limitada por la intensa reacción emocional. Por ello, la manera en que el médico está presente en la conversación es tan importante como la claridad de la información médica.

Como subraya la Dra. Tareyn:

«El paciente busca esperanza y apoyo y quiere sentir que el médico está comprometido con él».

Esto no significa restar importancia al diagnóstico ni dar esperanzas poco realistas. Significa que la verdad se diga con claridad, pero de un modo que no deje a la persona sola con ella.

Para el Instituto, la comunicación entre médico y paciente es una parte esencial de una atención médica de calidad. Especialmente en la enfermedad grave y potencialmente mortal, la profesionalidad se manifiesta no solo en lo que sabemos y en cómo tratamos, sino también en la manera en que hablamos con la persona de aquello que le espera.