Si se encuentra en una emergencia
Las líneas de apoyo se gestionan de forma centralizada y solo se publican tras su verificación por una fuente oficial.
Un espacio profesional para comprender al niño, las dificultades de la crianza, las relaciones familiares y los cambios que atraviesa la familia.
La parentalidad incluye periodos de cercanía y satisfacción, pero también momentos de inseguridad, agotamiento, conflicto y la sensación de que las formas de afrontamiento utilizadas hasta ahora ya no funcionan.
El trabajo psicológico con padres y familias no pretende determinar quién es un «buen» o un «mal» padre, ni ofrece recetas universales de crianza. Su objetivo es comprender a ese niño concreto, a esa familia concreta y las relaciones entre sus miembros.
En ocasiones, la dificultad se manifiesta a través de la conducta del niño, pero las causas y las posibilidades de cambio se encuentran en un contexto más amplio: la edad y el desarrollo, las relaciones, los límites, los cambios familiares, la carga que soportan los padres y la manera en que los miembros de la familia se comunican entre sí.
Según la situación, el trabajo puede incluir sesiones solo con los padres, sesiones con el niño, consultas familiares o una combinación de distintas modalidades.
Consulta para padres
¿En qué consiste?
La consulta para padres es un espacio en el que la madre, el padre u otro adulto significativo puede abordar una cuestión concreta relacionada con el desarrollo, la conducta o el estado emocional del niño y con las relaciones en la familia.
No es necesario que el niño presente un problema psicológico o tenga un diagnóstico establecido. A veces el padre o la madre simplemente percibe que no comprende determinada conducta, que las relaciones se han vuelto tensas o que las formas que antes funcionaban ya no dan resultado.
La consulta no se basa en una lista de reglas universales de crianza. Una misma conducta puede tener un significado distinto en niños distintos. Por ello se consideran la edad, el desarrollo, el temperamento, la situación familiar, los cambios significativos y las relaciones entre el niño y los adultos.
La consulta para padres puede constituir una modalidad de trabajo independiente o formar parte de un trabajo psicológico o psicoterapéutico con el niño.
A cargo de: Prof. Monika Bogdanova
¿A quién va dirigida?
A padres y otros adultos que cuidan de un niño y tienen preguntas o dificultades relacionadas con el desarrollo, la conducta, las relaciones o su rol parental.
¿Cuándo puede ser útil?
- cuando el padre o la madre no comprende un cambio en la conducta del niño;
- ante conflictos frecuentes;
- ante dificultades para establecer límites;
- ante ansiedad o miedos del niño;
- ante dificultades escolares;
- ante cambios en la familia;
- ante una intensa tensión parental;
- cuando ambos progenitores mantienen posiciones distintas sobre la crianza;
- cuando el padre o la madre se pregunta si también sería necesaria una consulta con el niño.
¿Qué incluye el trabajo psicológico?
Un análisis detallado de la situación concreta, de la historia de la dificultad, de las relaciones familiares y de las formas en que reaccionan los padres.
Si es necesario, puede recomendarse una sesión con el niño, una evaluación psicológica, un trabajo familiar o una consulta con otro especialista.
¿Cómo se desarrolla la primera sesión?
El padre o la madre expone el motivo de la consulta y la historia de la situación. El psicólogo puede formular preguntas sobre el desarrollo del niño, las relaciones, el entorno familiar y los acontecimientos significativos.
Formato y frecuencia
Formato
Con uno o con ambos progenitores. Si es necesario, el trabajo posterior puede incluir también al niño.
Duración y frecuencia
Desde una única consulta hasta una serie de sesiones con los padres, según la situación concreta.
¿Quién realiza las consultas?
Psicólogos y psicoterapeutas del equipo con competencia en desarrollo infantil, parentalidad y trabajo familiar.
Importante
La consulta para padres no es una evaluación de cuál de los progenitores «tiene razón». El foco está en las necesidades del niño y en las relaciones familiares.
Consulta por dificultades en la conducta del niño
¿En qué consiste?
La conducta es una de las principales formas en que el niño muestra cómo se siente y cómo afronta el mundo que le rodea. Cuando la conducta se vuelve difícil para los adultos —rabietas frecuentes, negativas, agresividad, oposición o incumplimiento de normas—, el deseo natural es que cambie rápidamente.
Sin embargo, la conducta visible no siempre es el problema en sí. Puede estar relacionada con ansiedad, celos, inseguridad, cansancio, dificultades en la regulación emocional, necesidad de mayor autonomía o una vivencia que el niño todavía no puede expresar con palabras.
El trabajo psicológico busca comprender qué precede a la conducta, en qué situaciones aparece, cómo reaccionan los adultos y cómo evoluciona después la interacción.
Esto no significa que los límites desaparezcan. Al contrario: los niños necesitan límites claros y previsibles, pero estos son más eficaces cuando se adecuan al desarrollo y cuando el adulto comprende lo que ocurre en la relación.
A cargo de: Prof. Monika Bogdanova
¿A quién va dirigida?
A padres de niños con dificultades conductuales persistentes o con conflictos frecuentes en la familia.
¿Cuándo puede ser útil?
- ante rabietas frecuentes;
- ante agresividad física o verbal;
- ante una oposición intensa;
- ante conflictos constantes;
- cuando al niño le cuesta aceptar limitaciones;
- ante conductas destructivas;
- cuando los padres sienten que cada situación se convierte en una lucha;
- cuando los castigos y las recompensas ya no modifican la conducta.
¿Qué incluye el trabajo psicológico?
El análisis de las situaciones concretas, de los factores evolutivos y emocionales, de la dinámica familiar y de las reacciones de los adultos. Si es necesario, se incluye también un trabajo individual con el niño.
¿Cómo se desarrolla la primera sesión?
Los padres describen situaciones concretas: qué sucede antes de la conducta, cómo reacciona el niño y qué hacen después los adultos.
Formato y frecuencia
Formato
Inicialmente, a menudo con los padres y, si es necesario, también con el niño.
Duración y frecuencia
Según la naturaleza y la duración de las dificultades.
¿Quién realiza las consultas?
Un psicólogo o psicoterapeuta con experiencia en el trabajo con niños y padres.
Importante
La agresividad grave, el riesgo de autolesión o el peligro para otras personas requieren una evaluación especializada adicional y, si es necesario, urgente.
Límites y normas en la familia
¿En qué consiste?
Los límites son una parte necesaria del desarrollo. Proporcionan al niño previsibilidad y seguridad y, de forma progresiva, le ayudan a desarrollar autocontrol, responsabilidad y comprensión de las relaciones con los demás.
Con frecuencia, los problemas no surgen de la ausencia de normas, sino de la manera en que estas se establecen y se aplican. Cuando las normas cambian constantemente, cuando uno de los progenitores permite lo que el otro prohíbe o cuando cada límite se convierte en amenaza y castigo, los conflictos pueden intensificarse.
En otras familias, a los padres les cuesta poner limitaciones por miedo a herir al niño o a perder la cercanía con él. Así, poco a poco, el niño puede asumir más responsabilidad sobre las decisiones de la que su edad permite.
El trabajo psicológico ayuda a encontrar un equilibrio entre la cercanía y la responsabilidad parental, entre la libertad y la estructura necesaria.
¿A quién va dirigida?
A padres que encuentran dificultades para establecer y mantener normas claras y estables.
¿Cuándo puede ser útil?
- cuando el niño no acepta prácticamente ninguna limitación;
- cuando cada «no» desemboca en un conflicto grave;
- cuando los padres tienen normas muy diferentes;
- cuando uno de los progenitores anula constantemente las decisiones del otro;
- cuando los adultos recurren con frecuencia a castigos o amenazas;
- cuando el padre o la madre siente culpa al poner límites;
- cuando el niño tiene un poder excesivo sobre las decisiones familiares.
¿Qué incluye el trabajo psicológico?
Se examinan las normas vigentes, la manera en que se establecen, las reacciones del niño y las relaciones entre los adultos. Se trabaja para construir un marco más coherente y adecuado a la edad.
¿Cómo se desarrolla la primera sesión?
Los padres exponen situaciones concretas y las formas que han intentado hasta el momento.
Formato y frecuencia
Formato
Principalmente asesoramiento a los padres. Si es necesario, puede incluirse también al niño.
Duración y frecuencia
A menudo, un trabajo breve con varias sesiones de seguimiento.
¿Quién realiza las consultas?
Un psicólogo o psicoterapeuta con competencia en desarrollo infantil y relaciones familiares.
Importante
El objetivo de los límites no es que el niño obedezca incondicionalmente, sino que desarrolle progresivamente la autorregulación y la capacidad de vivir en relación con los demás.
Dificultades con el sueño, la alimentación y la separación
¿En qué consiste?
El sueño, la alimentación y la capacidad de separarse del progenitor son áreas importantes del desarrollo infantil en las que a menudo se entrelazan factores biológicos, emocionales y familiares.
Cuando el niño se niega a dormir solo, la alimentación se convierte en un conflicto diario o cada separación provoca una ansiedad intensa, la tensión puede ir extendiéndose a toda la familia.
Los padres se encuentran a menudo en una situación paradójica: cuanto más intentan resolver el problema, más empieza a organizarse la vida cotidiana en torno a él.
El trabajo psicológico no considera únicamente el síntoma concreto, sino también la edad, el desarrollo, las relaciones, los cambios familiares y la manera en que el niño y el adulto participan en el patrón que se repite.
A cargo de: Prof. Monika Bogdanova
¿A quién va dirigida?
A padres de niños con dificultades persistentes con el sueño, la alimentación o la separación.
¿Cuándo puede ser útil?
- ante dificultades prolongadas para conciliar el sueño;
- ante un miedo intenso del niño a quedarse solo;
- ante despertares nocturnos frecuentes;
- ante conflictos constantes en torno a la alimentación;
- ante una alimentación muy selectiva;
- ante ansiedad por separación;
- cuando el niño no es capaz de quedarse con otros adultos significativos;
- cuando estas dificultades agotan considerablemente a la familia.
¿Qué incluye el trabajo psicológico?
Un examen detallado de la historia del problema, del desarrollo del niño, del ritmo cotidiano, de las relaciones y de las reacciones de los padres.
¿Cómo se desarrolla la primera sesión?
Habitualmente comienza con una consulta para padres. Según la edad y la naturaleza del problema, puede incluirse también al niño.
Formato y frecuencia
Formato
Con los padres y, si es necesario, con el niño.
Duración y frecuencia
Según la naturaleza de la dificultad.
¿Quién realiza las consultas?
Especialistas con competencia en desarrollo infantil y asesoramiento a padres.
Importante
Antes de una interpretación psicológica de los problemas de sueño o de alimentación, deben tenerse en cuenta también las posibles causas médicas.
Adaptación a la guardería, la escuela infantil y el colegio
¿En qué consiste?
La entrada en la guardería, la escuela infantil o el colegio es una transición importante tanto para el niño como para los padres. El niño debe adaptarse a un nuevo entorno, a nuevas relaciones, normas y expectativas, y el progenitor debe permitir progresivamente que otro adulto o una institución adquiera un lugar significativo en la vida del niño.
La adaptación no siempre es fluida. Puede haber llanto, miedo, negativa a acudir, cambios en el sueño, irritabilidad, conductas regresivas o quejas físicas.
En la edad escolar, a la separación se suman las expectativas académicas, el grupo de iguales, las normas y la evaluación. Un niño que no tiene dificultades en casa puede empezar a mostrar una tensión significativa precisamente en el entorno escolar.
El objetivo no es simplemente obligar al niño a acostumbrarse, sino comprender qué hace difícil la transición y cómo pueden apoyarla los adultos.
A cargo de: Prof. Monika Bogdanova
¿A quién va dirigida?
A padres y niños que encuentran dificultades considerables al iniciar o cambiar de entorno educativo.
¿Cuándo puede ser útil?
- ante una protesta intensa y prolongada;
- ante la negativa a acudir;
- ante quejas físicas antes de salir de casa;
- ante un empeoramiento considerable del sueño;
- ante un cambio brusco en la conducta;
- ante un miedo intenso a la separación;
- ante dificultades en las relaciones con otros niños o con los maestros;
- cuando la adaptación sigue siendo difícil durante un tiempo prolongado.
¿Qué incluye el trabajo psicológico?
Trabajo con los padres y, si es necesario, con el niño para comprender la dificultad y apoyar el proceso de adaptación.
¿Cómo se desarrolla la primera sesión?
Se abordan el desarrollo del niño, las adaptaciones anteriores, el entorno concreto y las reacciones antes, durante y después de la asistencia.
Formato y frecuencia
Formato
Sesiones con los padres y, si es necesario, trabajo individual con el niño.
Duración y frecuencia
Habitualmente, un trabajo breve con posibilidad de seguimiento.
¿Quién realiza las consultas?
Psicólogos con competencia en desarrollo infantil.
Importante
No existe un plazo universal en el que todo niño deba adaptarse. Lo importante es la evolución a lo largo del tiempo y el grado en que la dificultad altera el funcionamiento.
¿Cómo hablar con el niño sobre temas difíciles?
¿En qué consiste?
Los padres se enfrentan a menudo a conversaciones para las que les cuesta encontrar palabras: una enfermedad, una muerte, una separación, un divorcio, una adopción, conflictos familiares, dificultades económicas, un cambio vital u otro acontecimiento que afecta al niño.
El deseo natural es protegerlo. Sin embargo, en ocasiones el intento de ocultar por completo la información puede aumentar la ansiedad. Los niños perciben los cambios en el comportamiento de los adultos y a menudo completan la información que les falta con sus propias explicaciones.
La honestidad no significa cargar al niño con todos los detalles. La información debe adecuarse a la edad, al desarrollo y a lo que el niño realmente necesita saber.
La conversación difícil no suele ser un único encuentro, sino un proceso. El niño puede volver sobre el tema y formular preguntas distintas a medida que crece o que la situación cambia.
¿A quién va dirigida?
A padres y adultos cuidadores que deben hablar con un niño sobre una situación vital significativa, dolorosa o compleja.
¿Cuándo puede ser útil?
- ante una enfermedad grave en la familia;
- ante el fallecimiento de un familiar o allegado;
- ante una separación o un divorcio;
- ante una adopción;
- ante cambios familiares significativos;
- ante una intervención quirúrgica o una hospitalización próximas;
- ante preguntas del niño a las que al padre o a la madre le cuesta responder;
- cuando los adultos no están de acuerdo sobre lo que debe decirse.
¿Qué incluye el trabajo psicológico?
La clarificación de la situación y la reflexión conjunta sobre cómo presentar la información de forma honesta, comprensible y adecuada al desarrollo de ese niño concreto.
¿Cómo se desarrolla la primera sesión?
Habitualmente, la consulta comienza con el padre o la madre. Se abordan los hechos, lo que el niño ya sabe y las preguntas o reacciones que los adultos esperan.
Formato y frecuencia
Formato
Consulta para padres y, si es necesario, una sesión familiar posterior o trabajo con el niño.
Duración y frecuencia
Desde una preparación puntual para una conversación concreta hasta un apoyo posterior.
¿Quién realiza las consultas?
Un psicólogo o psicoterapeuta con competencia en el trabajo con niños y familias.
Importante
No existe una fórmula universal. La manera de conversar depende de la edad, el desarrollo, las relaciones y la situación real.
Consulta tras el diagnóstico del niño
¿En qué consiste?
El establecimiento de un diagnóstico médico, psiquiátrico o del desarrollo en un niño puede ser un acontecimiento de gran carga emocional para la familia.
Los padres pueden experimentar al mismo tiempo miedo, tristeza, ira, confusión, culpa o incluso alivio porque las dificultades por fin tienen un nombre. A menudo, inmediatamente después del diagnóstico comienza también una búsqueda intensa de información, especialistas y terapias.
En este proceso existe el riesgo de que el niño empiece a ser visto, poco a poco, ante todo a través del diagnóstico. El trabajo psicológico ayuda a la familia a comprender qué significa la nueva información sin que esta desplace la individualidad, las relaciones y los puntos fuertes del niño.
Puede ser necesario abordar también cómo y cuándo hablar de ello con el niño, con sus hermanos, con el colegio o con otras personas significativas.
¿A quién va dirigida?
A padres tras el establecimiento de un diagnóstico significativo en su hijo o durante un proceso diagnóstico.
¿Cuándo puede ser útil?
- inmediatamente después del diagnóstico;
- ante un miedo parental intenso;
- ante sentimientos de culpa;
- ante la confusión sobre los pasos siguientes;
- ante reacciones distintas de ambos progenitores;
- cuando el diagnóstico influye en las relaciones familiares;
- ante la necesidad de hablar con el niño sobre su estado;
- cuando al padre o a la madre le cuesta ver al niño más allá del diagnóstico.
¿Qué incluye el trabajo psicológico?
Apoyo a los padres en el proceso de adaptación, trabajo con las reacciones emocionales y las relaciones familiares y, si es necesario, apoyo al propio niño.
¿Cómo se desarrolla la primera sesión?
Los padres tienen la oportunidad de relatar cómo se estableció el diagnóstico, qué han comprendido de él y cómo ha cambiado su visión del presente y del futuro.
Formato y frecuencia
Formato
Sesiones con los padres, individuales o familiares, según la situación.
Duración y frecuencia
Desde un apoyo breve hasta un trabajo más prolongado.
¿Quién realiza las consultas?
Un especialista con competencia en psicología infantil y en el trabajo con familias.
Importante
El psicólogo no sustituye al especialista médico o de otro ámbito que ha establecido el diagnóstico ni modifica el tratamiento prescrito. Las cuestiones médicas deben tratarse con el equipo médico competente.
Apoyo ante el agotamiento parental
¿En qué consiste?
El cuidado de un niño exige considerables recursos emocionales, físicos y organizativos. Cuando la carga se prolonga en el tiempo y las posibilidades de recuperación son limitadas, el padre o la madre puede llegar progresivamente a un estado de agotamiento.
Esto no significa que no quiera a su hijo ni que sea un «mal padre» o una «mala madre». El agotamiento puede manifestarse mediante cansancio constante, irritabilidad, sentimientos de culpa, retraimiento emocional o la sensación de que ya no queda nada que dar.
El riesgo es especialmente elevado en la monoparentalidad, ante una enfermedad grave o una discapacidad del niño, problemas de sueño prolongados, falta de apoyo, sobrecarga laboral o conflictos familiares constantes.
El trabajo psicológico crea un espacio en el que pueden examinarse tanto las vivencias emocionales como las limitaciones reales y los recursos del padre o de la madre.
¿A quién va dirigida?
A padres que experimentan un cansancio prolongado, una sobrecarga o la sensación de que el rol parental ha agotado gran parte de sus recursos.
¿Cuándo puede ser útil?
- ante un cansancio constante;
- ante una irritabilidad frecuente hacia el niño;
- ante la sensación de «no tener nada más que dar»;
- ante la culpa por las propias reacciones;
- ante la falta de tiempo y espacio para recuperarse;
- ante un distanciamiento emocional;
- ante la sensación de haber perdido la propia identidad más allá de la parentalidad;
- ante el cuidado prolongado de un niño con necesidades elevadas.
¿Qué incluye el trabajo psicológico?
La evaluación de la carga psicológica, las relaciones, el apoyo disponible, los límites y las posibilidades reales de cambio. Si es necesario, puede proponerse una psicoterapia individual.
¿Cómo se desarrolla la primera sesión?
Se abordan la carga cotidiana, el estado emocional, el sueño, el apoyo familiar y las situaciones en las que el agotamiento es más intenso.
Formato y frecuencia
Formato
Individual o con ambos progenitores, cuando resulte adecuado.
Duración y frecuencia
Se determinan de forma individual.
¿Quién realiza las consultas?
Un psicólogo o psicoterapeuta del equipo.
Importante
El agotamiento grave puede combinarse con un cuadro depresivo o ansioso. Si es necesario, se recomienda una evaluación clínica o psiquiátrica adicional.
Consulta familiar
¿En qué consiste?
La consulta familiar aborda la dificultad no solo como el problema de una persona, sino también en el contexto de las relaciones entre los miembros de la familia.
A veces el síntoma aparece en el niño, pero la tensión afecta a todos. En otros casos, los conflictos entre los adultos, las distintas posiciones parentales o un cambio significativo en la familia influyen progresivamente en su funcionamiento global.
El objetivo no es encontrar al miembro «culpable» de la familia. Cada persona participa en las relaciones desde su propia posición, y los conflictos recurrentes suelen mantenerse por patrones en los que todos acaban, poco a poco, implicados.
El trabajo familiar crea un espacio para que estos patrones puedan verse, para que los distintos puntos de vista puedan ser escuchados y para que la familia construya formas de comunicación más funcionales.
A cargo de: Prof. Monika Bogdanova
¿A quién va dirigida?
A familias con conflictos recurrentes, dificultades de comunicación, cambios significativos o una tensión que afecta a más de uno de sus miembros.
¿Cuándo puede ser útil?
- ante conflictos familiares constantes;
- cuando el niño se ve implicado en los conflictos de los adultos;
- ante un cambio importante en la estructura familiar;
- ante dificultades entre padres e hijos;
- ante posiciones parentales distintas;
- ante la tensión tras una enfermedad grave;
- ante dificultades tras una pérdida;
- cuando el trabajo individual no basta para comprender la situación.
¿Qué incluye el trabajo psicológico?
Sesiones conjuntas con miembros de la familia en las que se exploran las relaciones, la comunicación, los roles y los patrones de interacción recurrentes.
¿Cómo se desarrolla la primera sesión?
Cada participante tiene la oportunidad de exponer su punto de vista. El especialista clarifica cuál es el problema común y qué expectativas existen respecto al trabajo.
Formato y frecuencia
Formato
Con toda la familia o con algunos de sus miembros, según la situación concreta.
Duración y frecuencia
Se determinan de forma individual según los objetivos y la naturaleza del trabajo.
¿Quién realiza las consultas?
Un psicólogo o psicoterapeuta con la cualificación adecuada para el trabajo con familias.
Importante
El trabajo familiar no es un espacio adecuado para demostrar quién tiene razón y no sustituye a un procedimiento judicial, una mediación o un peritaje cuando estos son necesarios.
Consulta de pareja ante una enfermedad grave
¿En qué consiste?
La enfermedad grave o crónica de uno de los miembros de la pareja puede modificar considerablemente la relación.
Los roles pueden cambiar: uno de los miembros puede convertirse progresivamente en el cuidador principal y el otro perder parte de la autonomía que tenía hasta entonces. A la incertidumbre médica pueden sumarse cuestiones económicas, cambios en la sexualidad, miedo al futuro y diferencias en la manera en que ambos viven la enfermedad.
En ocasiones, los miembros de la pareja empiezan a protegerse mutuamente de los temas difíciles. La persona enferma no comparte sus miedos para no preocupar al otro, y la pareja oculta su propio agotamiento o miedo para «ser fuerte».
Este silencio, aunque sea un intento de protección, puede ir creando distancia precisamente en un momento en que el vínculo es especialmente importante.
¿A quién va dirigida?
A parejas en las que uno de sus miembros vive con una enfermedad oncológica, crónica u otra enfermedad grave.
¿Cuándo puede ser útil?
- ante dificultades en la comunicación;
- cuando uno de los miembros de la pareja se siente únicamente como cuidador;
- ante cambios en la intimidad y la sexualidad;
- ante formas distintas de afrontar la enfermedad;
- ante el miedo al futuro;
- ante la tensión en torno a las decisiones médicas;
- ante el cansancio y la irritación acumulados;
- cuando la enfermedad ha desplazado casi todos los demás temas de la relación.
¿Qué incluye el trabajo psicológico?
Trabajo con la comunicación, los roles modificados, la cercanía, el miedo, la carga del cuidador y las distintas formas en que los miembros de la pareja viven la enfermedad.
¿Cómo se desarrolla la primera sesión?
Ambos miembros de la pareja tienen la oportunidad de exponer su propia perspectiva y de formular qué desean que sea diferente en su relación.
Formato y frecuencia
Formato
Sesiones de pareja.
Duración y frecuencia
Se determinan de forma individual.
¿Quién realiza las consultas?
Un especialista con competencia en el trabajo con parejas y en los aspectos psicológicos de la enfermedad grave.
Importante
El trabajo psicológico con la pareja no sustituye la atención médica ni presupone que los problemas en la relación sean la causa de la enfermedad.
Grupos para padres
¿En qué consisten?
Los grupos para padres crean un espacio en el que personas con preguntas o situaciones vitales similares pueden reflexionar sobre su parentalidad junto con otros padres y con un especialista que conduce el grupo.
El grupo no es una conferencia sobre la «crianza correcta». Permite a los participantes ver su propia situación también a través de la experiencia de los demás, reconocer dificultades recurrentes y descubrir que muchas de las vivencias que parecen aisladas son compartidas también por otros padres.
Los temas pueden ser generales u orientados a un periodo o una situación concretos: la primera infancia, la adolescencia, una enfermedad grave, dificultades específicas del desarrollo, el acogimiento familiar, la adopción u otros retos de la parentalidad.
El formato grupal permite no solo recibir apoyo profesional, sino también construir comunidad y reducir la sensación de aislamiento.
¿A quién van dirigidos?
A padres que desean examinar sus dificultades y vivencias en un espacio grupal protegido.
¿Cuándo pueden ser útiles?
- ante la sensación de aislamiento en la parentalidad;
- ante una carga parental prolongada;
- ante dificultades específicas del niño;
- ante la necesidad de comprender mejor el desarrollo;
- ante el deseo de intercambiar experiencias con otros padres;
- ante una situación vital difícil compartida también por otras familias.
¿Qué incluye el trabajo psicológico?
Sesiones grupales periódicas con un conductor profesional, estructuradas según el tema y los objetivos de cada grupo.
¿Cómo se desarrolla la primera sesión?
Antes de incorporarse a algunos grupos puede realizarse una breve entrevista individual para valorar si el formato es adecuado para el participante concreto.
Formato y frecuencia
Formato
Grupo presencial o en línea, según el programa concreto.
Duración y frecuencia
Depende del grupo concreto. Puede tratarse de una serie limitada de sesiones o de un formato grupal más prolongado.
¿Quién dirige los grupos?
Especialistas del equipo con cualificación y experiencia en el trabajo grupal y en el área temática correspondiente.
Importante
Los participantes se comprometen a respetar la confidencialidad de lo compartido por los demás miembros del grupo. Las condiciones concretas, el tamaño del grupo y la duración se determinan por separado para cada programa.