Si se encuentra en una emergencia
Las líneas de apoyo se gestionan de forma centralizada y solo se publican tras su verificación por una fuente oficial.
Consulta psicológica y psicoterapia ante la ansiedad, el retraimiento, las dificultades en las relaciones, la baja autoestima, el estrés escolar, las conductas de riesgo y las cuestiones relacionadas con la identidad y el proceso de crecer.
La adolescencia es un periodo de cambios intensos: en el cuerpo, en las relaciones, en la forma de pensar, en la percepción de uno mismo y del propio lugar entre los demás. El deseo de independencia aumenta y, al mismo tiempo, el joven sigue necesitando seguridad, aceptación y apoyo.
Las dificultades de este periodo no siempre se presentan como un problema psicológico claramente formulado. Pueden manifestarse a través del retraimiento, la irritabilidad, los conflictos, el descenso del rendimiento escolar, los trastornos del sueño, una ansiedad intensa, cambios en la alimentación, conductas de riesgo o la sensación de que «nadie me entiende».
El trabajo psicológico con adolescentes busca crear un espacio en el que el joven pueda hablar libremente de sí mismo, sin ser juzgado ni sometido a presión. Al mismo tiempo, la edad exige un equilibrio cuidadoso entre la confidencialidad de las sesiones y la responsabilidad de los padres respecto a la salud y la seguridad de su hijo.
Consulta psicológica para adolescentes
¿En qué consiste?
La consulta psicológica es una oportunidad para que el joven hable con un especialista sobre una cuestión o dificultad que en ese momento le pesa. El motivo puede ser concreto (un conflicto, una ruptura, un problema escolar, la ansiedad), pero a veces solo hay una sensación de confusión, tensión o insatisfacción.
Los adolescentes no siempre tienen palabras para lo que están viviendo. A veces el progenitor percibe un cambio mucho antes de que el joven exprese que necesita ayuda. En otros casos es precisamente el adolescente quien busca primero un espacio fuera de la familia en el que poder hablar con más libertad.
La consulta no es un interrogatorio, y la tarea del psicólogo no es convencer al adolescente de cómo debe actuar. El trabajo se orienta a comprender mejor las vivencias, las relaciones y la situación concreta.
A cargo de: Prof. Orlin Todorov
¿A quién va dirigida?
A adolescentes y jóvenes que atraviesan dificultades emocionales, familiares, escolares, sociales o personales.
¿Cuándo puede ser útil?
- ante la ansiedad y una tensión prolongada;
- ante cambios en el estado de ánimo;
- ante conflictos con los padres o con los iguales;
- ante una sensación de soledad;
- ante dificultades en la escuela;
- ante una ruptura o una pérdida;
- ante una baja autoestima;
- ante una fuerte inseguridad respecto a uno mismo;
- cuando el joven necesita un espacio de conversación fuera de la familia.
¿Qué incluye el trabajo psicológico?
En primer lugar se aclaran las dificultades actuales, el contexto vital y las expectativas del joven. Según la situación, el trabajo puede mantenerse como asesoramiento o puede proponerse una psicoterapia de mayor duración o una evaluación psicológica.
¿Cómo se desarrolla la primera sesión?
En el caso de los menores, el formato se determina según la edad y el motivo de consulta. Puede realizarse una conversación previa con un progenitor, seguida de una sesión individual con el adolescente.
Formato y frecuencia
Formato
Individual, con posibilidad de sesiones periódicas con los padres o con la familia si es necesario.
Duración y frecuencia
Desde una o varias consultas hasta un trabajo de mayor duración.
¿Quién realiza las consultas?
Psicólogos y psicoterapeutas con competencia en el trabajo con adolescentes y jóvenes.
Importante
El contenido de las sesiones individuales se protege en el marco de la confidencialidad profesional. Si existe un riesgo para la vida o la seguridad del joven, el psicólogo tiene la responsabilidad profesional de adoptar las medidas de protección necesarias.
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Psicoterapia para adolescentes
¿En qué consiste?
La psicoterapia ofrece un espacio más prolongado y regular en el que el adolescente puede explorar la manera en que se vive a sí mismo, a los demás y los cambios que van produciéndose.
En la adolescencia, las preguntas «¿Quién soy?», «¿Cómo me ven los demás?», «¿A dónde pertenezco?» y «¿Quién quiero ser?» adquieren una importancia especial. Pueden ir asociadas a tensión, inseguridad, sentimientos contradictorios y conflictos.
El trabajo psicoterapéutico no pretende que el joven resulte más cómodo para los adultos. Crea la posibilidad de desarrollar la capacidad de reconocer sus sentimientos, comprender sus relaciones y asumir progresivamente más responsabilidad sobre sus propias elecciones.
Con los adolescentes es especialmente importante que exista un encuadre claro de confidencialidad, para que pueda construirse una confianza real entre el joven y el terapeuta.
A cargo de: Prof. Orlin Todorov
¿A quién va dirigida?
A adolescentes con dificultades emocionales o interpersonales más prolongadas, o cuando el asesoramiento breve no es suficiente.
¿Cuándo puede ser útil?
- ante una ansiedad prolongada;
- ante vivencias depresivas;
- ante dificultades persistentes en las relaciones;
- ante una baja autoestima;
- ante una marcada inestabilidad emocional;
- tras experiencias traumáticas;
- ante crisis vitales repetidas;
- ante dificultades relacionadas con la identidad y el proceso de crecer;
- cuando el joven desea una comprensión más profunda de sí mismo.
¿Qué incluye el trabajo psicológico?
Sesiones individuales regulares con el adolescente y, si es necesario, sesiones periódicas con los padres, sin vulnerar la confidencialidad terapéutica.
¿Cómo se desarrolla la primera sesión?
Las primeras sesiones sirven para conocerse, aclarar las dificultades actuales y valorar si la psicoterapia es la forma de trabajo adecuada.
Formato y frecuencia
Formato
Fundamentalmente, trabajo individual.
Duración y frecuencia
La psicoterapia requiere regularidad. La duración se determina de forma individual.
¿Quién realiza la psicoterapia?
Psicoterapeutas con cualificación y experiencia en el trabajo con adolescentes.
Importante
Con los menores se mantiene un equilibrio entre el derecho a un espacio terapéutico personal y la responsabilidad respecto a su seguridad.
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Apoyo ante la ansiedad y las vivencias de pánico
¿En qué consiste?
La ansiedad es una vivencia frecuente en la adolescencia, porque el joven afronta a la vez cambios corporales, expectativas sociales, presión escolar, relaciones y la separación progresiva de la familia.
A veces la ansiedad se vuelve tan intensa que empieza a limitar la vida cotidiana. Puede haber preocupaciones constantes, miedo a equivocarse o a fracasar, tensión física, insomnio o la sensación de que algo malo está a punto de ocurrir.
En una vivencia de pánico pueden aparecer de forma súbita palpitaciones, falta de aire, temblor, mareo y un miedo intenso a perder el control. Tras un episodio así, el joven puede empezar a evitar lugares o situaciones por miedo a que se repita.
El trabajo psicológico no se limita a calmar el síntoma, sino que contempla la ansiedad en el contexto de la vida, las relaciones y el desarrollo del adolescente.
A cargo de: Prof. Orlin Todorov
¿A quién va dirigida?
A adolescentes y jóvenes con ansiedad marcada, crisis de pánico o miedos que alteran el funcionamiento cotidiano.
¿Cuándo puede ser útil?
- ante preocupaciones constantes;
- ante crisis de pánico;
- ante una ansiedad intensa antes de ir a clase o de los exámenes;
- ante la evitación de situaciones sociales;
- ante el miedo a una nueva crisis de pánico;
- ante trastornos del sueño;
- ante síntomas corporales de ansiedad;
- cuando la ansiedad limita de forma significativa la vida cotidiana.
¿Qué incluye el trabajo psicológico?
Evaluación del carácter de la ansiedad, de las situaciones que la desencadenan y de los factores que la mantienen, seguida de asesoramiento psicológico o psicoterapia.
¿Cómo se desarrolla la primera sesión?
Se abordan el inicio de los síntomas, las situaciones en las que aparecen, su repercusión en la vida cotidiana y la historia médica y psicológica.
Formato y frecuencia
Formato
Individual, con participación de los padres si es necesario.
Duración y frecuencia
Se determinan de forma individual.
¿Quién realiza las consultas?
Un psicólogo o psicoterapeuta con competencia en el trabajo con adolescentes.
Importante
Los síntomas físicos nuevos o intensos no deben atribuirse automáticamente a la ansiedad. Si es necesario, se recomienda una evaluación médica.
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Apoyo ante el estado de ánimo depresivo y el retraimiento
¿En qué consiste?
La adolescencia conlleva de forma natural cambios en el estado de ánimo, pero la pérdida prolongada de interés, la sensación de vacío, el aislamiento y la falta de energía pueden ser signo de un sufrimiento psicológico más serio.
El estado depresivo en los adolescentes no siempre se presenta como una tristeza visible. Puede manifestarse a través de irritabilidad, conflictos, rechazo a comunicarse, un descenso brusco del rendimiento escolar o cambios en el sueño.
El joven puede dejar poco a poco de interesarse por cosas que antes eran importantes y empezar a experimentar una intensa autocrítica, desesperanza o la sensación de no tener un lugar entre los demás.
Es importante no descartar estos cambios como «cosas de la pubertad» cuando son prolongados y alteran de forma significativa el funcionamiento.
¿A quién va dirigida?
A adolescentes y jóvenes con un estado de ánimo bajo prolongado, falta de interés, retraimiento u otras vivencias depresivas.
¿Cuándo puede ser útil?
- ante la pérdida de interés por los amigos y las actividades;
- ante un cansancio constante;
- ante la irritabilidad o la tristeza;
- ante una sensación de vacío;
- ante una intensa autocrítica;
- ante trastornos del sueño;
- ante un descenso brusco del funcionamiento escolar;
- ante expresiones de falta de sentido o de desesperanza.
¿Qué incluye el trabajo psicológico?
Evaluación clínica del estado y, según los resultados, asesoramiento psicológico o psicoterapia. Si es necesario, se recomienda una consulta con un psiquiatra infantil o un psiquiatra, según la edad.
¿Cómo se desarrolla la primera sesión?
Se abordan el estado de ánimo, el funcionamiento cotidiano, las relaciones, la escuela, el sueño, los periodos similares anteriores y las cuestiones relacionadas con la seguridad.
Formato y frecuencia
Formato
Individual, con la participación necesaria de los padres en el caso de los menores de edad.
Duración y frecuencia
Se determinan según el estado.
¿Quién realiza las consultas?
Un psicólogo o psicoterapeuta con experiencia en el trabajo con adolescentes.
Importante
Ante pensamientos de suicidio, un plan concreto, un riesgo inmediato o un estado psíquico agudo grave, es necesaria una evaluación médica o psiquiátrica inmediata.
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Soledad y dificultades en las relaciones
¿En qué consiste?
Las relaciones con los iguales adquieren una importancia especial en la adolescencia. La pertenencia a un grupo, las amistades y las primeras relaciones íntimas participan activamente en la construcción de la imagen de uno mismo.
Las dificultades en este ámbito pueden vivirse de forma muy dolorosa. Un rechazo, una ruptura o la pérdida de una amistad pueden tener un impacto psicológico considerablemente mayor de lo que a veces suponen los adultos.
El joven puede sentirse solo incluso cuando formalmente tiene muchos contactos sociales. Las redes sociales también pueden intensificar la sensación de que todos los demás son más aceptados, tienen más éxito o son más felices.
El trabajo psicológico no pretende enseñar al adolescente a ser «más popular», sino comprender la manera en que construye la cercanía, vive el rechazo y está presente en las relaciones.
¿A quién va dirigida?
A adolescentes y jóvenes que sufren soledad, aislamiento, rechazo o dificultades recurrentes en las relaciones.
¿Cuándo puede ser útil?
Ante la falta de amistades cercanas, conflictos, rupturas dolorosas, miedo al rechazo, una fuerte dependencia de la aprobación de los demás o dificultades para construir y mantener relaciones cercanas.
¿Qué incluye el trabajo psicológico?
Exploración de las relaciones, la autoestima, las expectativas respecto a los demás y la manera en que el joven vive la cercanía, el conflicto y el rechazo.
¿Cómo se desarrolla la primera sesión?
Se abordan las relaciones y situaciones concretas que en ese momento causan mayor sufrimiento.
Formato y frecuencia
Formato
Individual.
Duración y frecuencia
Desde un asesoramiento breve hasta un trabajo psicoterapéutico.
¿Quién realiza las consultas?
Un psicólogo o psicoterapeuta con competencia en el trabajo con adolescentes.
Importante
El aislamiento social prolongado puede estar relacionado con dificultades ansiosas, depresivas u otras dificultades psicológicas y, si es necesario, se realiza una evaluación más amplia.
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Apoyo ante la baja autoestima
¿En qué consiste?
En la adolescencia, la imagen de uno mismo todavía se está construyendo y puede verse fuertemente influida por las reacciones de los iguales, los padres, los profesores y las redes sociales.
El joven puede compararse constantemente con los demás, vivir los errores como prueba de que «no vale» o depender en gran medida de la aprobación externa.
La baja autoestima puede permanecer oculta tras el perfeccionismo, una ambición excesiva o una conducta de seguridad en sí mismo ostentosa. A veces conduce a renunciar a intentarlo: si uno no empieza, no corre el riesgo de vivir un fracaso.
El trabajo psicológico no pretende la repetición mecánica de afirmaciones positivas, sino comprender cómo se ha construido la imagen de uno mismo y cómo el joven puede desarrollar progresivamente una relación más realista y estable con sus propias cualidades y limitaciones.
¿A quién va dirigida?
A adolescentes y jóvenes con una fuerte inseguridad, autocrítica o dependencia de la valoración de los demás.
¿Cuándo puede ser útil?
- ante la comparación constante con los demás;
- ante un fuerte miedo al fracaso;
- ante una sensibilidad dolorosa a la crítica;
- ante la sensación de «no ser lo bastante bueno»;
- ante el perfeccionismo;
- ante la renuncia a nuevas actividades por miedo al fracaso;
- cuando la autoestima depende casi por completo de la aprobación externa.
¿Qué incluye el trabajo psicológico?
Exploración de la manera en que el joven ha construido la imagen de sí mismo, de las relaciones y vivencias que influyen en ella, y trabajo con la autocrítica excesiva.
¿Cómo se desarrolla la primera sesión?
Se abordan las situaciones en las que la inseguridad es más intensa y la manera en que el joven piensa y habla de sí mismo.
Formato y frecuencia
Formato
Individual.
Duración y frecuencia
Según el carácter y la profundidad de la dificultad.
¿Quién realiza las consultas?
Un psicólogo o psicoterapeuta del equipo.
Importante
La baja autoestima puede formar parte de una dificultad ansiosa, depresiva u otra dificultad psicológica más amplia.
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Dificultades con la imagen corporal
¿En qué consiste?
Los cambios en el cuerpo son una parte central de la adolescencia. La manera en que el joven vive su propio cuerpo puede verse fuertemente influida por las comparaciones con los iguales, las redes sociales, los comentarios del entorno y las ideas sobre cómo «debería» ser su aspecto.
La insatisfacción con el cuerpo puede convertirse progresivamente en una fuente constante de vergüenza y autocrítica. El joven puede evitar las fotografías, determinadas prendas, el deporte, la playa o las situaciones sociales.
La dificultad no siempre está relacionada con una particularidad corporal objetiva. Lo más importante es cómo vive la persona su cuerpo y qué parte de su autoestima empieza a depender del aspecto físico.
¿A quién va dirigida?
A adolescentes y jóvenes en quienes la relación con el cuerpo causa un sufrimiento significativo o limita la vida cotidiana.
¿Cuándo puede ser útil?
- ante una insatisfacción constante con el aspecto físico;
- ante una comparación intensa con los demás;
- ante la evitación de fotografías o situaciones sociales;
- ante la vergüenza del propio cuerpo;
- ante la comprobación constante del aspecto físico;
- ante una fijación excesiva en el peso o en una determinada particularidad corporal;
- cuando la imagen corporal influye de forma significativa en la autoestima.
¿Qué incluye el trabajo psicológico?
Trabajo con la relación con el cuerpo, la autoestima, las comparaciones sociales, la identidad y las vivencias emocionales relacionadas con el aspecto físico.
¿Cómo se desarrolla la primera sesión?
Es el propio joven quien determina qué está dispuesto a abordar. No se hacen valoraciones ni comentarios sobre si su cuerpo «realmente» tiene buen o mal aspecto.
Formato y frecuencia
Formato
Individual.
Duración y frecuencia
Se determinan de forma individual.
¿Quién realiza las consultas?
Un psicólogo o psicoterapeuta con la competencia adecuada.
Importante
Ante cambios significativos en la alimentación o el peso, vómitos, un ejercicio físico excesivo u otros signos de un trastorno de la conducta alimentaria, es necesaria una evaluación integral que incluya la valoración médica y, si procede, psiquiátrica.
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Estrés y dificultades escolares
¿En qué consiste?
La escuela es una parte importante de la vida del adolescente y puede ser fuente tanto de desarrollo como de una tensión considerable.
La presión por el éxito, los exámenes, las expectativas de la familia, las relaciones con los profesores y los iguales y la incertidumbre sobre el futuro pueden generar un estrés prolongado.
A veces el joven parece desmotivado, pero detrás de ello puede estar el miedo al fracaso. Otros adolescentes obtienen resultados muy altos, pero a costa de una tensión constante, insomnio y la sensación de no ser nunca lo bastante buenos.
El objetivo no es que el psicólogo sustituya al profesor ni al orientador profesional, sino ayudar a comprender el significado psicológico de la dificultad escolar.
¿A quién va dirigida?
A adolescentes con una tensión, ansiedad o dificultades significativas relacionadas con la escuela y las expectativas académicas.
¿Cuándo puede ser útil?
- ante un fuerte miedo a los exámenes;
- ante el perfeccionismo;
- ante un descenso brusco de los resultados;
- ante el rechazo a ir a la escuela;
- ante dificultades de concentración;
- ante conflictos con los profesores;
- ante la sobrecarga;
- ante la ansiedad respecto a la formación futura.
¿Qué incluye el trabajo psicológico?
Evaluación de los factores emocionales y cognitivos que intervienen en las dificultades escolares y, a continuación, asesoramiento psicológico o psicoterapia.
¿Cómo se desarrolla la primera sesión?
Se abordan las situaciones escolares concretas, las expectativas puestas en el joven y la manera en que la tensión le afecta.
Formato y frecuencia
Formato
Individual y, si es necesario, con sesiones con los padres.
Duración y frecuencia
Según el carácter de la dificultad.
¿Quién realiza las consultas?
Un psicólogo con experiencia en el trabajo con adolescentes.
Importante
Ante dificultades persistentes de atención, de aprendizaje o del funcionamiento cognitivo, puede ser necesaria una evaluación psicológica específica.
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Apoyo ante el acoso y la violencia
¿En qué consiste?
El acoso y la violencia pueden tener un impacto psicológico considerable en el joven. Pueden ser físicos, verbales, sexuales o emocionales, o producirse en línea.
Puede que el adolescente no cuente lo vivido por miedo, vergüenza, sentimiento de culpa o por temor a que los adultos hagan la situación aún más difícil.
Las consecuencias pueden incluir ansiedad, retraimiento, ira, insomnio, un descenso del funcionamiento escolar, baja autoestima o una sensación de indefensión.
El apoyo psicológico no debe sustituir a las actuaciones para poner fin a la violencia. La seguridad es la primera tarea.
¿A quién va dirigida?
A adolescentes que sufren o han sufrido acoso, violencia o una humillación grave.
¿Cuándo puede ser útil?
Ante el acoso escolar o en línea, la violencia física o sexual, las relaciones de control, las amenazas, la exclusión social o las consecuencias psicológicas de experiencias de este tipo.
¿Qué incluye el trabajo psicológico?
Evaluación de la seguridad, apoyo psicológico y trabajo con las consecuencias de lo vivido. Si es necesario, se implica a los padres y a las instituciones competentes.
¿Cómo se desarrolla la primera sesión?
Se evalúa de forma prioritaria si el riesgo persiste y qué medidas son necesarias para proteger al joven.
Formato y frecuencia
Formato
Individual, con la participación de los padres u otros adultos responsables si es necesario.
Duración y frecuencia
Según el carácter y las consecuencias de lo vivido.
¿Quién realiza las consultas?
Un psicólogo o psicoterapeuta con competencia en el trabajo con adolescentes y con experiencias traumáticas.
Importante
Si la violencia continúa, el trabajo psicológico por sí solo no es suficiente. Es necesario adoptar medidas para la seguridad y la protección del joven.
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Apoyo ante las conductas de riesgo
¿En qué consiste?
La experimentación y la búsqueda de nuevas experiencias forman parte de la adolescencia. Sin embargo, a veces la conducta empieza a suponer un riesgo real para la salud, la seguridad o el desarrollo.
Esto puede incluir el consumo de sustancias psicoactivas, la conducción peligrosa, las conductas sexuales de riesgo, las fugas frecuentes, las situaciones de agresión u otras acciones con posibles consecuencias graves.
Las conductas de riesgo no deben interpretarse automáticamente como «mal carácter». Pueden ser un intento de pertenencia, una búsqueda de sensaciones intensas, una huida del sufrimiento psicológico o una manera en que el joven expresa algo que le cuesta nombrar.
Al mismo tiempo, comprender la conducta no significa subestimar el peligro. La seguridad sigue siendo la prioridad fundamental.
¿A quién va dirigida?
A adolescentes cuya conducta supone un riesgo importante para sí mismos o para los demás.
¿Cuándo puede ser útil?
Ante el consumo de sustancias, situaciones peligrosas reiteradas, fugas, conductas sexuales impulsivas, conflictos graves, conducción peligrosa o la vulneración repetida de la propia seguridad.
¿Qué incluye el trabajo psicológico?
Evaluación del carácter y la función de la conducta de riesgo, del estado emocional, de las relaciones y del entorno, y trabajo con el joven y la familia.
¿Cómo se desarrolla la primera sesión?
Se aclaran los riesgos concretos, su frecuencia y la seguridad inmediata del adolescente.
Formato y frecuencia
Formato
Sesiones individuales y con los padres y, si es necesario, trabajo familiar.
Duración y frecuencia
Se determinan según el grado de riesgo y las necesidades.
¿Quién realiza las consultas?
Especialistas con competencia en salud mental adolescente.
Importante
Ante una intoxicación grave, una dependencia, un riesgo inmediato u otro estado agudo, es necesaria atención médica o psiquiátrica.
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Apoyo ante las autolesiones
¿En qué consiste?
La autolesión consiste en causarse deliberadamente un daño físico en el propio cuerpo. En algunos jóvenes sirve como intento de reducir temporalmente una tensión insoportable, emociones intensas, una sensación de vacío o un caos interno.
La autolesión no debe minimizarse como una «búsqueda de atención». Incluso cuando no existe intención suicida, revela un sufrimiento psicológico significativo y requiere una evaluación profesional.
Es importante diferenciar la autolesión no suicida de las ideas e intenciones suicidas. Ambas pueden coexistir, por lo que la evaluación del riesgo es una parte obligatoria del trabajo inicial.
La reacción de los adultos también es muy importante. El pánico, la culpabilización o el castigo pueden aumentar la vergüenza y hacer que el joven tienda más a ocultar lo que ocurre.
¿A quién va dirigida?
A adolescentes y jóvenes que se autolesionan o que han tenido episodios de este tipo.
¿Cuándo puede ser útil?
Se recomienda una evaluación profesional ante cualquier caso constatado de autolesión, incluso cuando el joven afirma no tener intención de suicidarse.
¿Qué incluye el trabajo psicológico?
Evaluación del riesgo suicida y de la función de la autolesión, del estado psicológico y de los factores que preceden a la conducta. Según la situación, se planifica un trabajo psicoterapéutico y, si es necesario, una consulta psiquiátrica.
¿Cómo se desarrolla la primera sesión?
Se evalúa de forma prioritaria la seguridad: la presencia de ideas, plan o intención suicida, la frecuencia y gravedad de las autolesiones y las posibilidades de apoyo y supervisión.
A continuación se trabaja para comprender las situaciones y los sentimientos que preceden a la conducta.
Formato y frecuencia
Formato
Trabajo individual con el joven y la participación necesaria de los padres en el caso de los menores.
Duración y frecuencia
Se determinan según el estado clínico y el riesgo.
¿Quién realiza las consultas?
Un psicólogo o psicoterapeuta con la experiencia clínica adecuada, en colaboración, si es necesario, con un psiquiatra infantil o un psiquiatra.
Importante
Ante un riesgo inmediato de suicidio, un plan concreto, una lesión grave o la imposibilidad de garantizar la seguridad del joven, es necesaria atención médica y psiquiátrica urgente e inmediata.
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Cuestiones sobre la identidad y el proceso de crecer
¿En qué consiste?
La adolescencia es un periodo en el que la persona construye progresivamente un sentido más autónomo de quién es. Esto incluye los valores, las relaciones, la pertenencia, el cuerpo, la sexualidad, los planes profesionales y la manera en que desea vivir.
La inseguridad en este proceso no es una enfermedad. Las contradicciones y la experimentación con distintos roles son una parte normal del crecimiento.
Sin embargo, a veces las cuestiones sobre la identidad van acompañadas de una ansiedad intensa, vergüenza, conflicto con la familia o la sensación de que uno debe tener de inmediato todas las respuestas.
El espacio psicológico no pretende orientar al joven hacia una identidad o una elección vital determinadas. La tarea es que tenga la posibilidad de explorar con seguridad sus propias vivencias y relaciones.
¿A quién va dirigida?
A adolescentes y jóvenes que necesitan hablar sobre la identidad, la pertenencia, la sexualidad, el proceso de crecer, la separación de la familia o las elecciones para el futuro.
¿Cuándo puede ser útil?
Ante una fuerte inseguridad respecto a uno mismo, un conflicto entre las vivencias personales y las expectativas familiares, la dificultad para afirmarse, la vergüenza o el miedo al rechazo.
¿Qué incluye el trabajo psicológico?
Exploración de las vivencias, las relaciones, los valores y la manera en que el joven construye el sentido de sí mismo.
¿Cómo se desarrolla la primera sesión?
Es el joven quien determina los temas sobre los que está dispuesto a hablar. No se le exige que se autodefina de antemano de una manera concreta.
Formato y frecuencia
Formato
Individual.
Duración y frecuencia
Desde varias consultas hasta una psicoterapia de mayor duración.
¿Quién realiza las consultas?
Un psicólogo o psicoterapeuta con competencia en el desarrollo adolescente.
Importante
Las cuestiones sobre la identidad y la sexualidad no constituyen en sí mismas un trastorno mental y no deben tratarse como tal.
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Apoyo ante la pérdida y la enfermedad grave en la familia
¿En qué consiste?
Los adolescentes comprenden ya mucho más sobre la enfermedad y la muerte que los niños pequeños, pero eso no significa que les resulte más fácil afrontarlas.
Cuando un progenitor u otro ser querido está gravemente enfermo, el joven puede experimentar miedo, ira, culpa e impotencia. A veces empieza a asumir un exceso de responsabilidades o intenta no mostrar su propio sufrimiento para «no sobrecargar» a la familia.
Tras una pérdida, el adolescente puede retraerse, parecer indiferente o pasar más tiempo con los amigos. Esto no siempre significa ausencia de duelo. Los jóvenes pueden alternar entre un sufrimiento intenso y sus actividades habituales mucho más rápido que los adultos.
El apoyo psicológico ofrece la posibilidad de compartir la vivencia sin que el joven tenga que proteger a los demás miembros de la familia.
¿A quién va dirigida?
A adolescentes y jóvenes cuyos seres queridos están gravemente enfermos o que han sufrido una pérdida significativa.
¿Cuándo puede ser útil?
- ante la enfermedad grave de un progenitor u otro ser querido;
- ante un cambio en el pronóstico;
- tras la muerte de una persona significativa;
- ante una ansiedad intensa por los demás miembros de la familia;
- ante la culpa o la ira;
- ante el retraimiento;
- ante alteraciones del sueño y del funcionamiento escolar;
- cuando el joven asume un exceso de cuidados y responsabilidades.
¿Qué incluye el trabajo psicológico?
Apoyo individual al adolescente y, si es necesario, trabajo con la familia en torno a la forma de comunicación, los roles y la vivencia de la enfermedad o de la pérdida.
¿Cómo se desarrolla la primera sesión?
Se aborda lo que el joven sabe de la situación, cómo la vive y cómo ha cambiado su vida cotidiana y sus relaciones.
Formato y frecuencia
Formato
Individual, con posibilidad de sesiones con los padres o con la familia.
Duración y frecuencia
Se determinan de forma individual y no se fija de antemano un plazo para la adaptación o el duelo.
¿Quién realiza las consultas?
Un psicólogo o psicoterapeuta con competencia en el trabajo con adolescentes, enfermedad grave, pérdida y duelo.
Importante
El duelo es una reacción natural ante la pérdida. Ante una alteración grave del funcionamiento, autolesiones, ideas suicidas u otro riesgo significativo, es necesaria una evaluación clínica adicional y, si procede, psiquiátrica.
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