Si se encuentra en una emergencia
Las líneas de apoyo se gestionan de forma centralizada y solo se publican tras su verificación por una fuente oficial.
Consulta y evaluación psicológica del desarrollo temprano, la comunicación, el sueño, la alimentación, la separación y la adaptación en los primeros años de vida.
La primera infancia es un periodo en el que el desarrollo del niño se produce en estrecha relación con los vínculos, las vivencias corporales, la forma de comunicarse y el entorno en el que crece.
El trabajo psicológico con bebés y niños pequeños no considera por separado únicamente la conducta, el sueño, la alimentación o el lenguaje. Es importante comprender el desarrollo global del niño, la manera en que se comunica y expresa sus necesidades, así como su relación con los adultos significativos.
Consultar de forma temprana no implica necesariamente la presencia de un trastorno. A veces, los padres necesitan una orientación profesional para comprender si lo que observan forma parte del desarrollo individual, si es necesario un seguimiento o si hay motivos para una evaluación y un apoyo más profundos.
Consulta sobre el desarrollo del bebé y del niño pequeño
¿En qué consiste?
Los primeros años de vida son un periodo de desarrollo extraordinariamente rápido. Las habilidades motoras, el lenguaje, el juego, la comunicación, la regulación emocional y la capacidad de vincularse con los demás se desarrollan simultáneamente y se influyen mutuamente.
Los padres a menudo perciben pequeñas particularidades antes incluso de poder formular con claridad qué les preocupa. El niño puede parecer menos interesado en el contacto, tener dificultades de adaptación, reaccionar con mucha intensidad ante los cambios o simplemente desarrollarse de manera distinta a lo que la familia espera.
La consulta tiene como objetivo comprender al niño concreto, su historia y el entorno en el que crece. No se extraen conclusiones basándose únicamente en un síntoma aislado o en la comparación con otros niños.
A veces basta una consulta para abordar las preocupaciones de los padres. En otros casos, puede recomendarse una observación, una evaluación psicológica del desarrollo o una consulta con otro especialista.
A cargo de: Prof. Monika Bogdanova
¿A quién va dirigida?
A padres de bebés y niños pequeños que tienen preguntas o preocupaciones sobre el desarrollo, la conducta, la comunicación, el juego, las reacciones emocionales o las relaciones del niño.
¿Cuándo puede ser útil?
- cuando el padre o la madre tiene la sensación general de que el desarrollo no transcurre como esperaba;
- ante preocupaciones relativas al contacto y la comunicación;
- ante el retraso en determinadas habilidades;
- ante una marcada sensibilidad a los cambios;
- ante una ansiedad acusada o dificultades en la separación;
- ante un juego muy limitado o repetitivo;
- ante dificultades importantes con el sueño o la alimentación;
- cuando el padre o la madre necesita orientación profesional sobre el desarrollo.
¿Qué incluye el trabajo psicológico?
Una conversación con los padres sobre el desarrollo y la historia del niño, la observación del niño y de su relación con el adulto significativo y, si es necesario, la recomendación de una evaluación psicológica más profunda o de una consulta con otro especialista.
¿Cómo se desarrolla la primera sesión?
Habitualmente, la primera sesión incluye una conversación con el padre o la madre y la observación del niño. Se abordan el embarazo y el parto, el desarrollo temprano, el estado de salud, el sueño, la alimentación, el lenguaje, el juego, las relaciones y las preocupaciones concretas.
Formato y frecuencia
Formato
Con el padre o la madre y el niño. Si es necesario, puede realizarse una sesión previa o posterior solo con los padres.
Duración y frecuencia
Puede tratarse de una consulta única, de varias sesiones consecutivas o del inicio de un seguimiento más prolongado.
¿Quién realiza las consultas?
Psicólogos y psicoterapeutas del equipo con competencia en el desarrollo infantil temprano y en el trabajo con padres e hijos.
Importante
El ritmo de desarrollo es individual. Un signo o un retraso aislado no constituye por sí solo motivo suficiente para establecer un diagnóstico.
Evaluación psicológica del desarrollo infantil temprano
¿En qué consiste?
La evaluación psicológica del desarrollo temprano tiene como objetivo explorar de forma más sistemática la manera en que el niño funciona en distintas áreas: comunicación, desarrollo cognitivo, juego, atención, regulación emocional, conducta y relaciones.
La evaluación no se reduce a la comparación con una norma para la edad ni a la obtención del resultado de un test aislado. En la primera infancia es especialmente importante considerar al niño en el contexto de su historia, su estado de salud, sus relaciones y su entorno.
La conducta del niño pequeño puede variar considerablemente según se sienta tranquilo o no, conozca o no el entorno y según cómo esté presente el padre o la madre. Por ello, la observación clínica y la información aportada por la familia son una parte esencial de la evaluación.
El objetivo es construir un perfil más completo de los puntos fuertes y de las áreas en las que el niño encuentra dificultades, y formular recomendaciones adecuadas para el apoyo posterior.
A cargo de: Prof. Monika Bogdanova
¿A quién va dirigida?
A bebés y niños pequeños en los que existen preguntas o preocupaciones concretas sobre el ritmo o las características del desarrollo.
¿Cuándo puede ser útil?
- ante un retraso del desarrollo;
- ante dificultades en la comunicación;
- ante la ausencia de lenguaje o un lenguaje limitado;
- ante particularidades en el juego;
- ante dificultades conductuales o emocionales significativas;
- ante dificultades de adaptación;
- ante un nacimiento prematuro o un factor de riesgo médico;
- cuando se requiere una evaluación más estructurada del desarrollo.
¿Qué incluye el trabajo psicológico?
Una entrevista clínica detallada con los padres, la observación del niño, métodos de evaluación adecuados a la edad y la integración de la información obtenida en una valoración clínica global.
Si es necesario, se recomienda una evaluación adicional por parte de un pediatra, un psiquiatra infantil, un neurólogo, un logopeda u otro especialista.
¿Cómo se desarrolla la primera sesión?
En primer lugar se recoge información detallada sobre el desarrollo del niño. Parte de la evaluación puede incluir el trabajo directo con el niño y la observación del juego libre o estructurado.
Formato y frecuencia
Formato
Con el progenitor y el niño. Según el objetivo, pueden ser necesarias varias sesiones.
Duración y frecuencia
Se determinan en función de la edad del niño, la pregunta clínica y los métodos empleados.
¿Quién realiza la evaluación?
Un psicólogo con la cualificación adecuada y experiencia en la evaluación del desarrollo infantil temprano.
Importante
La evaluación psicológica forma parte de la comprensión global del desarrollo y no debe considerarse automáticamente un diagnóstico médico.
Apoyo ante el retraso en la aparición del lenguaje y las dificultades de comunicación
¿En qué consiste?
El lenguaje se desarrolla en el contexto de la comunicación. Antes de empezar a utilizar palabras, el niño se comunica mediante la mirada, los gestos, los sonidos, el movimiento, el juego y la reacción ante los demás.
Cuando el habla aparece más tarde de lo esperado, es importante examinar no solo cuántas palabras utiliza el niño, sino cómo se comunica en conjunto: si busca el contacto, si comparte intereses, si utiliza gestos, si comprende el habla, si juega de forma simbólica y cómo reacciona ante los demás.
Las causas del retraso en la aparición del lenguaje pueden ser diversas y no deben asociarse automáticamente a un diagnóstico concreto. En ocasiones se trata de un ritmo individual, mientras que en otros casos la dificultad lingüística forma parte de una particularidad más amplia del desarrollo.
Por ello, la evaluación psicológica puede ser útil como parte de una comprensión multidisciplinar del niño.
A cargo de: Prof. Monika Bogdanova
¿A quién va dirigida?
A padres de niños con habla ausente, limitada o notablemente retrasada, así como cuando existe preocupación por la manera en que el niño se comunica.
¿Cuándo puede ser útil?
- cuando el niño utiliza pocas palabras o ninguna;
- cuando le cuesta comprender el habla;
- cuando rara vez utiliza gestos;
- cuando no comparte intereses con los demás;
- cuando el contacto parece limitado;
- cuando se pierden habilidades lingüísticas o comunicativas ya adquiridas;
- cuando el progenitor tiene la sensación de que el niño se comunica de manera distinta a sus coetáneos.
¿Qué incluye el trabajo psicológico?
Entrevista con los padres y observación de la comunicación, el juego, la atención y las relaciones. Si es necesario, puede recomendarse una evaluación complementaria por parte de un logopeda, un especialista en audición, un psiquiatra infantil u otro profesional.
¿Cómo se desarrolla la primera sesión?
Se observa cómo se comunica el niño de forma espontánea, cómo utiliza la mirada, los gestos, los sonidos y el juego, y cómo reacciona ante el progenitor y el especialista.
Formato y frecuencia
Formato
Con el progenitor y el niño.
Duración y frecuencia
Según el caso: una consulta, varias sesiones de evaluación o un seguimiento posterior.
¿Quién realiza las consultas?
Especialistas con competencia en el desarrollo infantil temprano.
Importante
El retraso en la aparición del lenguaje puede tener distintas causas. Por sí solo no basta para concluir la existencia de un trastorno concreto del desarrollo.
Consulta ante dificultades en el contacto, la comunicación y la interacción social
¿En qué consiste?
Ya en la primera infancia se desarrolla la capacidad del niño para dirigir su atención hacia el otro, compartir intereses, participar en el juego y comprender progresivamente el mundo social.
En algunos niños, los padres advierten que el contacto se desarrolla de manera distinta: el niño puede buscar la mirada con menos frecuencia, preferir actividades solitarias, tener dificultades para compartir intereses o reaccionar de forma inusual ante los cambios y las situaciones sociales.
Estas particularidades pueden tener explicaciones muy diversas. Deben evaluarse en el contexto del desarrollo global y no mediante la búsqueda de un «síntoma» aislado.
La consulta profesional puede ayudar a valorar si es necesaria una observación, una evaluación más exhaustiva o la participación de otros especialistas.
A cargo de: Prof. Monika Bogdanova
¿A quién va dirigida?
A familias preocupadas por el contacto, la interacción social, el juego o la manera en que el niño se comunica con quienes le rodean.
¿Cuándo puede ser útil?
- ante un contacto visual limitado o inconstante;
- ante una capacidad limitada para compartir intereses;
- ante poca iniciativa comunicativa;
- ante dificultades en el juego compartido;
- ante una intensa necesidad de previsibilidad;
- ante intereses y conductas inusualmente intensos o repetitivos;
- ante una sensibilidad marcada al sonido, al tacto u otros estímulos sensoriales;
- ante la pérdida de habilidades adquiridas.
¿Qué incluye el trabajo psicológico?
Entrevista con los padres, observación del niño y evaluación del desarrollo, la comunicación, el juego y la interacción social. Si es necesario, se recomienda una evaluación especializada complementaria.
¿Cómo se desarrolla la primera sesión?
Se observa al niño en una situación libre y, si es necesario, estructurada, prestando atención a la manera en que busca el contacto, comparte la atención y utiliza el juego y la comunicación.
Formato y frecuencia
Formato
Con el progenitor y el niño.
Duración y frecuencia
Según la pregunta clínica: desde una consulta hasta varias sesiones de evaluación.
¿Quién realiza las consultas?
Psicólogos con experiencia en el desarrollo infantil temprano.
Importante
La presencia de particularidades aisladas no equivale a un diagnóstico. Ante la sospecha de un trastorno del espectro autista, es necesaria una evaluación especializada global y, si procede, la participación de un psiquiatra infantil y de otros especialistas.
Apoyo ante las dificultades del sueño
¿En qué consiste?
En la primera infancia, el sueño está vinculado a la maduración biológica, al ritmo diurno, a la relación con los padres y a la capacidad del niño para tolerar progresivamente la separación y calmarse.
Los despertares frecuentes, la dificultad para conciliar el sueño, la necesidad de una presencia prolongada del progenitor o los cambios repentinos en el sueño pueden resultar muy agotadores para toda la familia.
No toda dificultad del sueño es de origen psicológico. Antes deben tenerse en cuenta la edad, la salud física, la rutina y las posibles causas médicas.
Cuando el problema es persistente o se asocia a una ansiedad y una tensión significativas entre el progenitor y el niño, la consulta psicológica puede ayudar a comprender todo el contexto en torno al sueño.
A cargo de: Prof. Monika Bogdanova
¿A quién va dirigida?
A padres de bebés y niños pequeños con dificultades persistentes para conciliar el sueño, despertares frecuentes o una fuerte tensión en torno al sueño.
¿Cuándo puede ser útil?
- ante la dificultad para conciliar el sueño;
- ante despertares nocturnos muy frecuentes;
- ante una fuerte protesta al acostarlo;
- cuando el niño no puede dormirse sin la presencia prolongada de un adulto;
- ante un cambio brusco en el sueño tras un acontecimiento estresante;
- cuando el problema conduce a un agotamiento considerable del niño y de los padres.
¿Qué incluye el trabajo psicológico?
Una exploración detallada de la rutina diaria, las interacciones en torno al momento de dormirse, la situación familiar, el estado emocional del niño y la manera en que los padres reaccionan ante la dificultad.
¿Cómo se desarrolla la primera sesión?
Habitualmente comienza con una entrevista detallada con el progenitor. Según la edad y la situación, también puede participar el niño.
Formato y frecuencia
Formato
Consulta con los padres o sesión con el progenitor y el niño.
Duración y frecuencia
A menudo, un trabajo breve con seguimiento posterior.
¿Quién realiza las consultas?
Especialistas con experiencia en el desarrollo infantil temprano y en el asesoramiento a padres.
Importante
Ante la sospecha de una causa médica o de un trastorno del sueño, es necesario que el niño sea evaluado por un pediatra u otro especialista médico adecuado.
Apoyo ante las dificultades de alimentación
¿En qué consiste?
En la primera infancia, la alimentación no es solo un proceso biológico. Es también una de las primeras formas en que el niño y el adulto se comunican, regulan el ritmo y construyen la relación.
En algunos niños, la alimentación se convierte progresivamente en una fuente de gran tensión. Puede haber un fuerte rechazo de la comida, un repertorio muy limitado de alimentos aceptados, comidas prolongadas, conflictos en la mesa o ansiedad tanto en el niño como en el progenitor.
Cuanto más se preocupa el adulto por si el niño come lo suficiente, mayor es la presión que puede surgir involuntariamente en torno a la alimentación. Así, la alimentación puede convertirse poco a poco en un terreno de tensión entre el progenitor y el niño.
El trabajo psicológico examina tanto la conducta del niño como las relaciones y el contexto emocional en torno a la alimentación.
A cargo de: Prof. Monika Bogdanova
¿A quién va dirigida?
A familias con bebés y niños pequeños en las que la alimentación se ha convertido en una fuente persistente de dificultades y tensión.
¿Cuándo puede ser útil?
- ante un fuerte rechazo de la comida;
- ante un repertorio alimentario muy limitado;
- ante una ansiedad intensa durante las comidas;
- ante conflictos constantes en torno a la alimentación;
- cuando el niño solo acepta la comida en condiciones específicas;
- ante cambios significativos tras una enfermedad u otro acontecimiento;
- cuando la alimentación ocupa una parte excesiva de la vida cotidiana de la familia.
¿Qué incluye el trabajo psicológico?
Una conversación sobre la historia de la alimentación, la rutina diaria, la conducta del niño, las interacciones durante las comidas y las preocupaciones de los padres.
¿Cómo se desarrolla la primera sesión?
Habitualmente comienza con una consulta con los padres. Si es necesario, puede observarse la interacción entre el progenitor y el niño.
Formato y frecuencia
Formato
Con los padres y, si es necesario, con el niño.
Duración y frecuencia
Según la naturaleza de la dificultad.
¿Quién realiza las consultas?
Especialistas con competencia en el desarrollo infantil temprano y en la relación entre padres e hijos.
Importante
Antes de cualquier interpretación psicológica deben descartarse causas médicas, gastroenterológicas, alergológicas, oromotoras u otras causas físicas de las dificultades de alimentación.
Apoyo ante una ansiedad de separación intensa
¿En qué consiste?
La capacidad del niño pequeño para separarse progresivamente del progenitor se desarrolla con el tiempo. La ansiedad de separación es una parte normal del desarrollo temprano y puede ser especialmente intensa en determinados periodos.
Sin embargo, en algunos niños la separación provoca un miedo tan intenso que limita considerablemente la vida cotidiana. El niño puede negarse a quedarse con otros adultos, reaccionar con mucha intensidad cuando el progenitor se marcha o experimentar una ansiedad prolongada en un entorno nuevo.
A veces la dificultad se intensifica tras un cambio concreto: una enfermedad, una hospitalización, la ausencia de un progenitor, una mudanza, el nacimiento de otro hijo o el inicio de la guardería.
El trabajo psicológico examina la ansiedad en el contexto del desarrollo y de las relaciones, sin imponer la separación por la fuerza.
A cargo de: Prof. Monika Bogdanova
¿A quién va dirigida?
A padres de niños pequeños en los que la separación se asocia a una ansiedad intensa y prolongada.
¿Cuándo puede ser útil?
- ante un llanto intenso y prolongado en la separación;
- cuando el niño se niega a quedarse con otro adulto significativo;
- ante una adaptación difícil a la guardería o a la escuela infantil;
- ante una ansiedad considerable tras una separación o la ausencia de un progenitor;
- cuando el miedo a la separación limita la vida cotidiana de la familia.
¿Qué incluye el trabajo psicológico?
Trabajo con los padres para comprender la ansiedad y apoyo al niño en el proceso de separación y adaptación progresivas.
¿Cómo se desarrolla la primera sesión?
Se analiza cuándo comenzó la dificultad, en qué situaciones surge y cómo reaccionan el niño y los padres ante la separación.
Formato y frecuencia
Formato
Consulta con los padres y/o trabajo con el progenitor y el niño.
Duración y frecuencia
Se determinan de forma individual.
¿Quién realiza las consultas?
Especialistas en desarrollo infantil temprano y en la relación entre padres e hijos.
Importante
La ansiedad de separación es normal en determinadas etapas del desarrollo. Su relevancia se valora según la edad, la intensidad y la repercusión en el funcionamiento.
Apoyo en la adaptación a la guardería y a la escuela infantil
¿En qué consiste?
El inicio de la guardería o de la escuela infantil es uno de los primeros cambios sociales significativos en la vida del niño. Debe adaptarse a un espacio, unos adultos, unos niños, unas normas y un ritmo cotidiano nuevos y, al mismo tiempo, tolerar la separación del progenitor.
Para algunos niños, esta transición transcurre con relativa calma. En otros pueden aparecer llanto intenso, rechazo a acudir al centro, alteraciones del sueño, cambios en la alimentación, mayor irritabilidad o una regresión temporal a conductas más tempranas.
Estas reacciones no siempre significan que el niño no esté preparado para la guardería o la escuela infantil. A menudo forman parte del proceso de adaptación. No obstante, es importante observar su duración, su intensidad y la manera en que el niño construye progresivamente una sensación de seguridad en el nuevo entorno.
A cargo de: Prof. Monika Bogdanova
¿A quién va dirigida?
A padres y niños pequeños que encuentran dificultades considerables antes o después de empezar la guardería o la escuela infantil.
¿Cuándo puede ser útil?
- ante una protesta intensa y prolongada;
- ante un empeoramiento persistente del sueño o de la alimentación;
- ante una ansiedad intensa ya antes del inicio;
- ante un cambio considerable en la conducta;
- cuando la adaptación sigue resultando difícil con el paso del tiempo;
- cuando los padres sienten una gran inseguridad sobre cómo reaccionar.
¿Qué incluye el trabajo psicológico?
La comprensión de las reacciones del niño y de las particularidades de la separación y del nuevo entorno, el trabajo con las preocupaciones de los padres y la construcción de una forma adecuada de apoyar la adaptación.
¿Cómo se desarrolla la primera sesión?
Se analizan la conducta antes y después del inicio, las reacciones ante la separación, la organización de la vida cotidiana y la información procedente de la guardería o de la escuela infantil.
Formato y frecuencia
Formato
Principalmente consulta con los padres y, si es necesario, con la participación del niño.
Duración y frecuencia
Habitualmente, un trabajo breve con posibilidad de seguimiento.
¿Quién realiza las consultas?
Psicólogos con competencia en el desarrollo infantil temprano.
Importante
La adaptación es un proceso, no un acontecimiento puntual. El objetivo no es obligar al niño a dejar de reaccionar, sino que construya progresivamente una sensación de seguridad en el nuevo entorno.
Apoyo a los bebés prematuros y a sus padres
¿En qué consiste?
El parto prematuro puede producirse en un momento en el que los padres todavía se están preparando psicológicamente para la llegada del hijo. En lugar del esperado encuentro con el bebé, pueden verse de repente en un entorno de incertidumbre médica, aparatos, procedimientos y separación.
La estancia en una unidad de neonatología puede vivirse como muy estresante o traumática. Los padres pueden experimentar miedo por la vida del niño, impotencia, culpa o la sensación de no poder ocupar su lugar natural como madre o padre.
Tras el alta, la preocupación no siempre desaparece. Algunos padres permanecen constantemente en alerta, vigilan cada movimiento o cada respiración y les cuesta permitirse percibir al niño más allá del riesgo médico.
El apoyo psicológico se dirige tanto a la vivencia de los padres como a la relación con el bebé y a la adaptación de la familia.
A cargo de: Prof. Monika Bogdanova
¿A quién va dirigida?
A padres de bebés prematuros durante el periodo neonatal o después de él.
¿Cuándo puede ser útil?
- ante una ansiedad intensa por la salud y el desarrollo del bebé;
- ante sentimientos de culpa o de insuficiencia como progenitor;
- tras una estancia prolongada en neonatología;
- cuando al progenitor le resulta difícil vincularse emocionalmente con el bebé;
- ante un miedo constante a un empeoramiento médico;
- ante una tensión considerable tras el alta;
- ante preocupaciones sobre el desarrollo posterior.
¿Qué incluye el trabajo psicológico?
Apoyo a la vivencia parental, a la relación con el bebé y a la adaptación tras la crisis médica. Si es necesario, puede incluirse también el seguimiento del desarrollo infantil temprano.
¿Cómo se desarrolla la primera sesión?
Los padres pueden hablar del parto, de la estancia en el hospital y de sus preocupaciones actuales. Cuando procede, la sesión incluye también la observación del bebé y de su interacción con el progenitor.
Formato y frecuencia
Formato
Con uno o ambos progenitores y, si es posible, con el bebé.
Duración y frecuencia
Desde una sola consulta hasta un seguimiento prolongado, según la situación.
¿Quién realiza las consultas?
Especialistas con competencia en el desarrollo infantil temprano, la salud mental de los padres y el trabajo con niños prematuros.
Importante
El seguimiento psicológico no sustituye al seguimiento pediátrico, neurológico ni a ningún otro seguimiento médico necesario del niño prematuro.
Consulta ante la sospecha de un trastorno del espectro autista
¿En qué consiste?
Cuando los padres advierten particularidades en la comunicación, el juego, el contacto social o la conducta del niño, la cuestión de un posible trastorno del espectro autista puede provocar una intensa preocupación.
Es importante que estas particularidades no se interpreten de forma aislada. El desarrollo en la primera infancia es complejo, y distintas condiciones pueden manifestarse con signos parcialmente similares.
La consulta psicológica inicial tiene como objetivo examinar el desarrollo global: la comunicación, el lenguaje, el juego, la interacción social, la conducta, las respuestas sensoriales y la historia del niño.
Cuando existen motivos suficientes para continuar la evaluación, la familia puede ser derivada a un proceso diagnóstico multidisciplinar adecuado.
A cargo de: Prof. Monika Bogdanova
¿A quién va dirigida?
A padres preocupados por el desarrollo social, comunicativo o conductual del niño.
¿Cuándo puede ser útil?
- ante una interacción social limitada;
- ante la ausencia o una limitación considerable de la atención conjunta;
- ante particularidades en el lenguaje y la comunicación;
- ante conductas repetitivas;
- ante una necesidad inusualmente intensa de invariabilidad;
- ante respuestas sensoriales específicas;
- ante la pérdida de habilidades adquiridas;
- cuando un progenitor, un pediatra u otro especialista tiene dudas sobre el desarrollo.
¿Qué incluye el trabajo psicológico?
Una anamnesis evolutiva detallada, la observación clínica y, si es necesario, métodos de evaluación especializados adecuados, cuyos resultados se examinan en el contexto del funcionamiento global del niño.
¿Cómo se desarrolla la primera sesión?
Habitualmente incluye una entrevista detallada con los padres y la observación del niño. Si es necesario, la evaluación continúa en sesiones adicionales.
Formato y frecuencia
Formato
Con el progenitor y el niño.
Duración y frecuencia
Se determinan según la pregunta clínica y el alcance necesario de la evaluación.
¿Quién realiza las consultas?
Psicólogos con competencia en el desarrollo infantil temprano y en la evaluación de los trastornos del desarrollo, que, cuando es necesario, trabajan conjuntamente con un psiquiatra infantil, un pediatra, un logopeda u otros especialistas.
Importante
Una consulta psicológica o un instrumento de cribado aislado no son suficientes para establecer un diagnóstico de trastorno del espectro autista. Cuando existen indicios clínicos, es necesaria una evaluación especializada global.