Si se encuentra en una emergencia
Las líneas de apoyo se gestionan de forma centralizada y solo se publican tras su verificación por una fuente oficial.

Consulta psicológica, psicoterapia infantil y evaluación psicológica ante dificultades emocionales, conductuales, del desarrollo, escolares y familiares.
Los niños no siempre pueden expresar con palabras qué les preocupa. El sufrimiento psicológico puede manifestarse a través de la conducta, el juego, los miedos, las quejas somáticas, los cambios en el sueño, las dificultades en la escuela o en la relación con los padres y con sus iguales.
El trabajo psicológico con niños tiene siempre en cuenta la edad y el desarrollo del niño, el entorno familiar y los acontecimientos que está viviendo. El síntoma no se considera de forma aislada y el objetivo no es simplemente «corregir» la conducta, sino comprender qué vive el niño y cómo intenta afrontarlo.
Los padres son una parte importante del proceso. Según la edad y la naturaleza de la dificultad, el trabajo puede incluir sesiones con el niño, consultas con los padres o una combinación de ambas.
Consulta psicológica para niños
¿En qué consiste?
La consulta psicológica es adecuada cuando los padres observan un cambio en la conducta, el estado de ánimo, las relaciones o el funcionamiento cotidiano del niño y desean comprender qué puede haber detrás.
El motivo para acudir a un psicólogo no siempre está claramente definido. A veces el niño se ha vuelto más irritable, ansioso o retraído. En otros casos hay dificultades en la escuela, conflictos, miedos, quejas somáticas o un cambio brusco tras un acontecimiento familiar.
En la infancia, una misma conducta puede tener significados distintos. Por ejemplo, la agresividad puede estar relacionada con la ira, la ansiedad, la inseguridad, la dificultad para regular las emociones o una situación que el niño todavía no puede expresar de otro modo.
Por ello, la primera tarea no es poner una etiqueta a la conducta, sino comprender al niño en su contexto concreto.
A cargo de: Prof. Monika Bogdanova
¿A quién va dirigida?
A niños en edad escolar y preescolar y a sus padres, ante dificultades emocionales, conductuales, sociales o de adaptación.
¿Cuándo puede ser útil?
- ante un cambio repentino o prolongado en la conducta;
- ante ansiedad y miedos;
- ante rabietas frecuentes o agresividad;
- ante una marcada sensibilidad o tendencia al llanto;
- ante retraimiento y pérdida de interés;
- ante dificultades en las relaciones con sus iguales;
- ante problemas escolares;
- ante quejas somáticas sin una explicación médica suficiente;
- tras un cambio significativo o una situación difícil en la familia.
¿Qué incluye el trabajo psicológico?
Una entrevista inicial con los padres, una sesión y observación del niño y, si es necesario, consultas posteriores, evaluación psicológica o trabajo psicoterapéutico.
¿Cómo se desarrolla la primera sesión?
El formato depende de la edad y del motivo de consulta. Con frecuencia se mantiene primero una entrevista con los padres para recoger información sobre el desarrollo, la familia y la dificultad actual.
A continuación tiene lugar una sesión con el niño, en la que el psicólogo utiliza medios adecuados a su edad: conversación, juego, dibujo u otras formas de interacción.
Formato y frecuencia
Formato
Con el niño, con los padres o de forma combinada, según el caso.
Duración y frecuencia
Puede tratarse de una consulta única, de un breve periodo de seguimiento o del inicio de un trabajo más prolongado.
¿Quién realiza las consultas?
Psicólogos y psicoterapeutas del equipo con competencia en el trabajo con niños y familias.
Importante
La conducta infantil debe valorarse en relación con la edad, el desarrollo y la situación. Un síntoma aislado no basta para establecer un diagnóstico.
Psicoterapia infantil
¿En qué consiste?
La psicoterapia con niños difiere de la psicoterapia con adultos, porque el niño no siempre puede expresar sus vivencias directamente a través de la conversación.
El juego, el dibujo, la fantasía, los relatos y la conducta pueden convertirse en la vía a través de la cual el niño muestra su mundo interno. En la sesión terapéutica, el especialista observa y ayuda gradualmente a que estas vivencias sean comprendidas y adquieran sentido.
La psicoterapia infantil no es un entrenamiento en «conducta correcta». Su objetivo es que el niño desarrolle progresivamente una mayor capacidad para reconocer y regular sus sentimientos, comprender sus relaciones y encontrar formas más adaptativas de afrontar las dificultades internas y externas.
El trabajo con los padres suele ser una parte esencial del proceso, ya que el desarrollo del niño no puede separarse de las relaciones y del entorno en que vive.
A cargo de: Prof. Monika Bogdanova
¿A quién va dirigida?
A niños con dificultades emocionales, conductuales, de adaptación o interpersonales que requieren un trabajo psicológico más prolongado.
¿Cuándo puede ser útil?
- ante una ansiedad persistente;
- ante miedos intensos;
- ante agresividad o rabietas frecuentes;
- ante retraimiento y dificultades en el contacto;
- tras una pérdida o un acontecimiento traumático;
- ante dificultades tras la separación o el divorcio de los padres;
- ante una baja autoestima;
- ante problemas persistentes en las relaciones;
- cuando la consulta breve no es suficiente.
¿Qué incluye el trabajo psicológico?
Sesiones regulares con el niño y sesiones periódicas con los padres. Los medios empleados y el enfoque terapéutico se determinan según la edad, el desarrollo y la cualificación del psicoterapeuta.
¿Cómo se desarrolla la primera sesión?
Habitualmente, el proceso comienza con una consulta con los padres. Después se realizan sesiones iniciales con el niño, en las que se valoran sus necesidades y la posibilidad de un trabajo psicoterapéutico.
Formato y frecuencia
Formato
Trabajo individual con el niño, combinado, si es necesario, con consultas a los padres.
Duración y frecuencia
La psicoterapia requiere regularidad y puede ser de medio o largo plazo. La frecuencia se determina según el enfoque terapéutico y las necesidades del niño.
¿Quién realiza la psicoterapia?
Psicoterapeutas con cualificación y experiencia en el trabajo con niños.
Importante
Los padres están informados de la evolución general y de los objetivos del trabajo, pero el contenido de las sesiones terapéuticas con el niño se preserva en el marco de la confidencialidad profesional, salvo cuando existe un riesgo para su seguridad.
Evaluación psicológica del desarrollo infantil
¿En qué consiste?
La evaluación psicológica tiene como objetivo construir una imagen más completa de la manera en que el niño se desarrolla y funciona.
Pueden examinarse las capacidades cognitivas, la atención, la memoria, el desarrollo lingüístico y social, el funcionamiento emocional, la conducta y la capacidad de adaptación.
La evaluación no se reduce a un único test ni a la búsqueda exclusiva de déficits. Es importante reconocer tanto las áreas de dificultad como los puntos fuertes del niño y las formas en que compensa sus dificultades.
Los resultados obtenidos se interpretan junto con la información sobre el desarrollo, el entorno familiar, el estado de salud y el funcionamiento escolar.
¿A quién va dirigida?
A niños en los que existen interrogantes sobre el desarrollo, el aprendizaje, la atención, la conducta o el funcionamiento emocional o social.
¿Cuándo puede ser útil?
- ante preocupaciones generales sobre el desarrollo;
- ante dificultades escolares;
- ante la sospecha de problemas de atención;
- ante dificultades en la comunicación;
- ante problemas emocionales y conductuales;
- cuando se necesita una evaluación clínica más estructurada;
- por recomendación de otro especialista.
¿Qué incluye el trabajo psicológico?
Entrevista con los padres, observación del niño y aplicación de métodos psicológicos adecuados. Si es necesario, y con el consentimiento de los padres, puede recogerse también información del entorno escolar o de la escuela infantil.
¿Cómo se desarrolla la primera sesión?
Comienza con la clarificación de la pregunta a la que debe responder la evaluación. A continuación se planifican las sesiones necesarias con el niño.
Formato y frecuencia
Formato
Sesión con los padres y sesiones individuales con el niño.
Duración y frecuencia
Habitualmente, la evaluación requiere más de una sesión; su duración depende de la edad y del objetivo.
¿Quién realiza la evaluación?
Un psicólogo con la cualificación adecuada en psicodiagnóstico infantil.
Importante
Los resultados de los tests psicológicos no se interpretan de forma aislada, y un test por sí solo no es suficiente para un diagnóstico clínico.
Evaluación de la atención y la concentración
¿En qué consiste?
Las dificultades de atención pueden presentarse de distintas maneras. El niño puede distraerse con facilidad, no terminar las tareas, perder objetos, cometer muchos errores o tener dificultades para seguir instrucciones.
En otros casos predominan la inquietud motora, la impulsividad y la dificultad del niño para esperar o regular su conducta.
Estas manifestaciones no implican automáticamente la presencia de un trastorno por déficit de atención e hiperactividad. La concentración puede verse afectada por la ansiedad, los problemas de sueño, el estado de ánimo depresivo, las dificultades de aprendizaje, la situación familiar, el estado somático o factores ambientales.
Por ello, la evaluación debe ser lo suficientemente amplia y tener en cuenta la conducta del niño en diferentes situaciones.
¿A quién va dirigida?
A niños en los que padres o profesores observan dificultades persistentes de atención, autocontrol u organización.
¿Cuándo puede ser útil?
- ante una distracción fácil;
- ante la dificultad para terminar las tareas;
- ante omisiones y errores frecuentes;
- ante una impulsividad marcada;
- ante inquietud motora;
- ante la dificultad para seguir instrucciones;
- ante problemas de organización;
- cuando las dificultades se observan en más de un entorno.
¿Qué incluye el trabajo psicológico?
Entrevista clínica con los padres, exploración psicológica de la atención y de otras funciones cognitivas, observación y, si es necesario, información de los profesores o de otros adultos significativos.
¿Cómo se desarrolla la primera sesión?
En primer lugar se precisa cuándo y dónde surgen las dificultades, desde cuándo se observan y cómo influyen en el aprendizaje y en la vida cotidiana.
Formato y frecuencia
Formato
Con los padres e individualmente con el niño.
Duración y frecuencia
Habitualmente, la evaluación se lleva a cabo en varias sesiones.
¿Quién realiza la evaluación?
Un psicólogo con cualificación en psicodiagnóstico infantil.
Importante
El establecimiento de un diagnóstico médico como el TDAH requiere una valoración clínica integral y, si es necesario, la participación de un psiquiatra infantil o de otro especialista médico.
Evaluación y apoyo ante dificultades de aprendizaje
¿En qué consiste?
Cuando el niño tiene dificultades con la lectura, la escritura, las matemáticas o la adquisición de los contenidos escolares, la causa no siempre es la falta de esfuerzo o de motivación.
El aprendizaje depende de muchas capacidades: atención, lenguaje, memoria, procesamiento visoespacial, ritmo de trabajo y capacidad del niño para organizar la información.
El fracaso continuado puede afectar progresivamente también en el plano emocional. El niño puede empezar a creer que «no es listo», tener miedo a la escuela o rechazar tareas para evitar una nueva experiencia de fracaso.
Por ello, la evaluación debe examinar tanto la forma de aprender como el impacto psicológico de las dificultades.
¿A quién va dirigida?
A niños con dificultades persistentes en la adquisición de las habilidades escolares o con una discrepancia significativa entre el esfuerzo realizado y los resultados.
¿Cuándo puede ser útil?
- ante dificultades significativas en la lectura;
- ante errores persistentes en la escritura;
- ante dificultades con las operaciones matemáticas;
- ante un ritmo de trabajo muy lento;
- ante la dificultad del niño para retener lo aprendido;
- ante la evitación de las tareas escolares;
- ante una ansiedad intensa en torno al aprendizaje y a los exámenes.
¿Qué incluye el trabajo psicológico?
Evaluación del funcionamiento cognitivo y emocional y, si es necesario, derivación a un logopeda, a un pedagogo especializado o a otro especialista.
¿Cómo se desarrolla la primera sesión?
Se revisan la trayectoria escolar, las dificultades concretas y la información procedente de la escuela. A continuación se planifica la exploración psicológica.
Formato y frecuencia
Formato
Con los padres e individualmente con el niño.
Duración y frecuencia
La evaluación puede requerir varias sesiones.
¿Quién realiza la evaluación?
Un psicólogo con la cualificación adecuada.
Importante
Unos resultados escolares bajos no implican por sí mismos la presencia de un trastorno específico del aprendizaje.
Apoyo ante la ansiedad y los miedos
¿En qué consiste?
El miedo es una parte natural del desarrollo infantil. A distintas edades pueden aparecer miedos a la oscuridad, a la separación, a situaciones desconocidas, a las enfermedades, a la muerte, al fracaso o al rechazo.
La ayuda psicológica puede ser necesaria cuando la ansiedad es excesiva para la edad, se prolonga en el tiempo o empieza a limitar la vida del niño.
La ansiedad no siempre se expresa con las palabras «tengo miedo». El niño puede volverse irritable, negarse a ir a la escuela, sentir dolores de tripa o de cabeza, buscar constantemente la tranquilización de los padres o evitar determinadas situaciones.
La evitación reduce temporalmente la ansiedad, pero a menudo la mantiene y la amplía progresivamente.
¿A quién va dirigida?
A niños con miedos marcados, ansiedad o conductas de evitación.
¿Cuándo puede ser útil?
- ante miedos persistentes;
- ante ansiedad por separación;
- ante el rechazo escolar;
- ante el miedo a las situaciones sociales;
- ante una ansiedad intensa en torno al rendimiento y las calificaciones;
- ante síntomas físicos relacionados con la tensión;
- ante la necesidad de tranquilización constante;
- cuando la ansiedad limita actividades normales para la edad.
¿Qué incluye el trabajo psicológico?
Evaluación de la ansiedad y trabajo individual con el niño, así como asesoramiento a los padres sobre la manera en que pueden apoyar al niño sin mantener involuntariamente la evitación.
¿Cómo se desarrolla la primera sesión?
Se abordan los miedos, las situaciones en que surgen, la forma en que reacciona el niño y la conducta de los adultos que le rodean.
Formato y frecuencia
Formato
Trabajo individual con el niño y consultas con los padres.
Duración y frecuencia
Se determinan según la naturaleza y la intensidad de la ansiedad.
¿Quién realiza las consultas?
Un psicólogo o psicoterapeuta con experiencia en el trabajo con niños.
Importante
Ante síntomas físicos intensos y de aparición repentina, debe realizarse primero una evaluación médica adecuada.
Apoyo ante conductas agresivas o difíciles
¿En qué consiste?
La conducta agresiva o desafiante es con frecuencia el motivo por el que los adultos acuden a un psicólogo, pero la conducta es solo la parte visible del problema.
El niño puede pegar, gritar, rechazar las normas o entrar en conflictos constantes cuando le cuesta reconocer y regular sus sentimientos intensos. Detrás de la conducta pueden encontrarse ansiedad, ira, inseguridad, celos, dificultades con la impulsividad, estrés vivido o problemas en las relaciones.
El objetivo del trabajo psicológico no es simplemente hacer al niño «más obediente». Es importante comprender la función de la conducta y, al mismo tiempo, ayudar al niño y a los adultos a construir límites claros y seguros.
¿A quién va dirigida?
A niños con rabietas frecuentes, agresividad, oposición marcada u otras dificultades conductuales persistentes.
¿Cuándo puede ser útil?
- ante agresión física o verbal;
- ante rabietas intensas y frecuentes;
- ante conflictos constantes con los adultos;
- ante conductas destructivas;
- ante serias dificultades para respetar los límites;
- ante problemas con sus iguales;
- cuando la conducta altera el funcionamiento familiar o escolar.
¿Qué incluye el trabajo psicológico?
Evaluación del niño y del contexto de la conducta, trabajo individual y asesoramiento a los padres. Si es necesario, puede recomendarse un trabajo familiar o la colaboración con la escuela.
¿Cómo se desarrolla la primera sesión?
Se analizan las situaciones concretas en que surge la conducta, qué la precede y cómo reaccionan los adultos.
Formato y frecuencia
Formato
Con el niño y los padres, según el caso concreto.
Duración y frecuencia
Se determinan de forma individual.
¿Quién realiza las consultas?
Psicólogos y psicoterapeutas con competencia en el trabajo con niños y padres.
Importante
Ante un riesgo serio de que el niño se lesione a sí mismo o a otra persona, es necesaria una evaluación inmediata por parte de un especialista médico adecuado.
Apoyo ante el retraimiento y el aislamiento social
¿En qué consiste?
Algunos niños son por naturaleza más callados y prefieren menos contactos sociales. Esto no constituye por sí mismo un problema.
Más importante es el cambio: cuando un niño que antes se relacionaba con soltura empieza a aislarse, a evitar a sus amigos o a perder interés por sus actividades.
El retraimiento puede estar relacionado con ansiedad, baja autoestima, acoso, vivencias depresivas, conflictos u otras dificultades de las que el niño no habla directamente.
El trabajo psicológico busca comprender qué hay detrás del aislamiento, sin forzar al niño a ser «más sociable».
¿A quién va dirigida?
A niños con un retraimiento social marcado o creciente.
¿Cuándo puede ser útil?
- ante un cambio repentino en la conducta social;
- cuando el niño no tiene amistades o las pierde;
- ante el rechazo de las actividades sociales;
- ante un miedo intenso a la evaluación de los demás;
- ante un estado de ánimo bajo;
- ante la sospecha de acoso;
- cuando el niño parece solo y sufre por ello.
¿Qué incluye el trabajo psicológico?
Evaluación del funcionamiento emocional, de las relaciones y de las causas del retraimiento, y posterior trabajo individual según las necesidades identificadas.
¿Cómo se desarrolla la primera sesión?
Se mantienen una entrevista con los padres y una sesión con el niño, sin presionarle para que hable de temas para los que todavía no está preparado.
Formato y frecuencia
Formato
Individualmente con el niño y, si es necesario, sesiones con los padres.
Duración y frecuencia
Se determinan de forma individual.
¿Quién realiza las consultas?
Un psicólogo o psicoterapeuta con experiencia en el trabajo con niños.
Importante
El retraimiento social prolongado puede ser signo de diversos cuadros psicológicos o psiquiátricos y, si es necesario, se recomienda una evaluación complementaria.
Apoyo ante dificultades escolares
¿En qué consiste?
Las dificultades escolares pueden tener muchas caras: descenso del rendimiento, rechazo a estudiar, miedo a los exámenes, conflictos con los profesores, ausencias frecuentes o una negativa rotunda del niño a acudir a la escuela.
A veces la causa está relacionada con el aprendizaje y la concentración, y otras con la ansiedad, las relaciones con los iguales, el acoso, las expectativas excesivas o acontecimientos familiares.
El problema escolar no siempre puede resolverse solo estudiando más o con un control más estricto. Cuando detrás hay una dificultad psicológica, la presión puede aumentar aún más la tensión.
¿A quién va dirigida?
A niños con dificultades significativas relacionadas con la asistencia a la escuela, el aprendizaje o las relaciones en el entorno escolar.
¿Cuándo puede ser útil?
Ante un descenso brusco del rendimiento, un miedo intenso a la escuela, la negativa a asistir a clase, quejas físicas frecuentes antes de ir a la escuela, conflictos, problemas de concentración o una ansiedad significativa en torno a la evaluación.
¿Qué incluye el trabajo psicológico?
Exploración de las posibles causas —emocionales, cognitivas, sociales y familiares— y elaboración de un apoyo posterior adecuado.
¿Cómo se desarrolla la primera sesión?
Se analizan la evolución del problema, las reacciones del niño y la información procedente de la escuela. Si es necesario, y con consentimiento, puede coordinarse el trabajo con los profesionales del centro escolar.
Formato y frecuencia
Formato
Trabajo con el niño y con los padres.
Duración y frecuencia
Según la naturaleza del problema.
¿Quién realiza las consultas?
Un especialista del equipo con competencia en el desarrollo infantil y el funcionamiento psicológico.
Importante
Las dificultades escolares pueden tener causas diversas y no deben interpretarse de antemano como falta de motivación.
Apoyo ante el acoso
¿En qué consiste?
El acoso no es un simple conflicto entre niños. Incluye humillación sistemática, aislamiento, amenazas, agresión física o conductas en línea en las que existe un desequilibrio de poder.
Los niños no siempre cuentan directamente lo que sucede. Pueden aparecer rechazo escolar, pérdida de objetos, quejas somáticas, alteraciones del sueño, ansiedad o un retraimiento repentino.
Es especialmente importante no hacer que el niño cargue él solo con la responsabilidad de «arreglárselas» en una situación que requiere también la intervención de los adultos.
¿A quién va dirigida?
A niños que sufren acoso en la escuela, en línea o en otro entorno social.
¿Cuándo puede ser útil?
Ante acoso físico, verbal o en línea, exclusión social, miedo a la escuela, un descenso significativo de la autoestima o cambios en la conducta tras un conflicto con sus iguales.
¿Qué incluye el trabajo psicológico?
Apoyo al niño, evaluación de las consecuencias psicológicas, trabajo con los padres y, si es necesario, reflexión sobre la forma adecuada de colaborar con la escuela u otros adultos responsables.
¿Cómo se desarrolla la primera sesión?
En primer lugar se valoran la seguridad del niño y la situación actual. Después se abordan las consecuencias psicológicas y los posibles pasos siguientes.
Formato y frecuencia
Formato
Trabajo individual con el niño y consultas con los padres.
Duración y frecuencia
Según la naturaleza y las consecuencias de lo vivido.
¿Quién realiza las consultas?
Psicólogos o psicoterapeutas con experiencia en el trabajo con niños.
Importante
Cuando el acoso continúa, el trabajo psicológico con el niño no es suficiente por sí solo. Es necesario que los adultos y las instituciones responsables del entorno tomen medidas para garantizar su seguridad.
Apoyo tras la separación o el divorcio de los padres
¿En qué consiste?
La separación de los padres transforma el mundo del niño, incluso cuando los adultos consideran que el conflicto entre ellos ha terminado.
El niño puede preocuparse por dónde vivirá, cuándo verá al otro progenitor y si de algún modo es culpable de la separación. Ante un conflicto intenso entre los adultos, puede verse situado entre ellos y sentir que debe tomar partido.
Las reacciones pueden incluir ira, tristeza, ansiedad, conductas regresivas, dificultades escolares o quejas somáticas.
El trabajo psicológico busca ayudar al niño a preservar su vínculo con los padres y a no verse cargado con conflictos y responsabilidades que corresponden a los adultos.
¿A quién va dirigida?
A niños y padres antes, durante o después de una separación o un divorcio.
¿Cuándo puede ser útil?
Ante reacciones emocionales intensas, cambios en la conducta, una separación conflictiva, el rechazo del contacto con uno de los progenitores, sentimientos de culpa en el niño o dificultades significativas de adaptación.
¿Qué incluye el trabajo psicológico?
Apoyo individual al niño, consultas con los padres y, cuando se dan las condiciones adecuadas, trabajo familiar.
¿Cómo se desarrolla la primera sesión?
En primer lugar se aclaran la situación familiar y la forma en que se ha explicado la separación al niño.
Formato y frecuencia
Formato
Con el niño y/o con los padres, según la situación.
Duración y frecuencia
Se determinan de forma individual.
¿Quién realiza las consultas?
Un especialista con competencia en psicología infantil y familiar.
Importante
El psicólogo no debe ser utilizado como instrumento en un conflicto entre los padres ni como sustituto de una pericial judicial en un litigio sobre la responsabilidad parental.
Apoyo ante la pérdida de un ser querido
¿En qué consiste?
Los niños viven el duelo, pero la forma en que comprenden la muerte y la pérdida depende de su edad y de su desarrollo.
Los niños más pequeños pueden hacer repetidamente las mismas preguntas o pasar rápidamente de la tristeza al juego. Los mayores pueden empezar a comprender la irreversibilidad de la muerte y experimentar miedos por su propia seguridad o por la de sus seres queridos.
El duelo infantil no siempre se manifiesta como tristeza. Puede expresarse a través de irritabilidad, agresividad, quejas somáticas, alteraciones del sueño o problemas escolares.
El objetivo es que el niño reciba una información honesta y adecuada a su edad y un espacio seguro para sus sentimientos y sus preguntas.
¿A quién va dirigida?
A niños tras la muerte de un progenitor, un hermano o una hermana, un abuelo o una abuela u otra persona significativa.
¿Cuándo puede ser útil?
Ante un cambio significativo en la conducta tras la pérdida, ansiedad intensa, culpa, alteraciones del sueño, negativa a hablar de lo sucedido, problemas escolares o cuando la familia no sabe cómo hablar con el niño sobre la muerte.
¿Qué incluye el trabajo psicológico?
Trabajo individual con el niño y apoyo a los padres o a los adultos cuidadores en el proceso de duelo.
¿Cómo se desarrolla la primera sesión?
Se abordan las circunstancias de la pérdida, lo que sabe el niño y lo que se le ha explicado hasta el momento.
Formato y frecuencia
Formato
Con el niño y con un progenitor u otro adulto cuidador, según la edad y la situación.
Duración y frecuencia
Se determinan de forma individual y no se ajustan a un «plazo para el duelo» fijado de antemano.
¿Quién realiza las consultas?
Un psicólogo o psicoterapeuta con competencia en psicología infantil y en el trabajo con la pérdida.
Importante
El duelo es una reacción natural a la pérdida, y no toda reacción intensa del niño constituye un trastorno mental.
Apoyo ante una enfermedad grave o crónica del niño
¿En qué consiste?
Una enfermedad grave o crónica puede transformar gran parte de la vida del niño: la rutina diaria, la asistencia a la escuela, las relaciones con los amigos, la sensación de ser diferente y la relación con su propio cuerpo.
Los procedimientos médicos pueden asociarse a miedo, dolor y pérdida de control. A veces el niño comprende mucho más sobre su estado de lo que los adultos suponen, pero no pregunta para no preocupar a sus padres.
Los padres también pueden encontrarse en una posición difícil: cuidar, tomar decisiones médicas e intentar mantener una vida lo más normal posible, todo al mismo tiempo.
El apoyo psicológico se dirige al niño y a la familia, y a la manera en que la enfermedad se integra en el desarrollo, las relaciones y la vida cotidiana.
¿A quién va dirigida?
A niños con enfermedades físicas graves, prolongadas o crónicas y a sus familias.
¿Cuándo puede ser útil?
Ante el miedo a los procedimientos, una adaptación difícil al diagnóstico, cambios corporales, ausencias escolares prolongadas, aislamiento social, ansiedad o tensión en la familia.
¿Qué incluye el trabajo psicológico?
Trabajo con el niño y los padres, adaptado a la edad, al estado médico y a las necesidades psicológicas concretas.
¿Cómo se desarrolla la primera sesión?
Se abordan el diagnóstico y el tratamiento en la medida necesaria para el trabajo psicológico, así como la manera en que el niño comprende y vive su estado.
Formato y frecuencia
Formato
Sesiones individuales con el niño, con los padres o con la familia.
Duración y frecuencia
Se ajustan al tratamiento médico y a las necesidades de la familia.
¿Quién realiza las consultas?
Especialistas con competencia en psicología infantil y en el trabajo psicológico ante la enfermedad física.
Importante
El apoyo psicológico complementa, y no sustituye, el diagnóstico y el tratamiento médicos.
Apoyo cuando un progenitor u otro familiar está gravemente enfermo
¿En qué consiste?
Cuando un progenitor u otro ser querido está gravemente enfermo, el niño vive en un entorno que puede estar lleno de cambios, ausencias, conversaciones médicas y ansiedad.
Los adultos a menudo intentan proteger al niño mediante el silencio. Sin embargo, este suele percibir que está ocurriendo algo importante. Sin una explicación adecuada, puede construir su propia versión o incluso llegar a pensar que es culpable de lo que sucede.
Es necesario que la información sea honesta, pero adaptada a la edad y a la situación real. No se debe cargar al niño con detalles que no puede sobrellevar, pero tampoco dejarle solo con sus miedos.
¿A quién va dirigida?
A niños cuyos padres u otros familiares significativos han sido diagnosticados de una enfermedad grave o potencialmente mortal.
¿Cuándo puede ser útil?
- tras el diagnóstico del progenitor;
- ante una hospitalización;
- ante un cambio significativo en el estado físico;
- cuando el niño empieza a hacer preguntas;
- ante ansiedad o cambios en la conducta;
- cuando los adultos no saben qué decirle ni cómo.
¿Qué incluye el trabajo psicológico?
Asesoramiento a los padres sobre la forma de hablar con el niño y, si es necesario, trabajo individual con él.
¿Cómo se desarrolla la primera sesión?
Habitualmente se mantiene primero una sesión con los adultos para aclarar la situación médica, la información de la que ya dispone el niño y las circunstancias familiares concretas.
Formato y frecuencia
Formato
Consulta con los padres, trabajo individual con el niño o sesión familiar.
Duración y frecuencia
Según la evolución de la situación y las necesidades del niño.
¿Quién realiza las consultas?
Especialistas con competencia en psicología infantil, trabajo familiar y apoyo psicológico ante enfermedades graves.
Importante
No existe una fórmula universal para hablar con el niño. El enfoque depende de su edad, su desarrollo, las relaciones familiares y la situación médica real.
Apoyo en la adopción y el acogimiento familiar
¿En qué consiste?
La adopción y el acogimiento familiar plantean al niño y a los adultos cuestiones específicas relacionadas con la pertenencia, el apego, la separación, la pérdida, la identidad y la confianza en las relaciones.
Los niños que han vivido separaciones tempranas, traslados o cuidados insuficientemente estables pueden reaccionar de maneras que parecen contradictorias. El niño puede buscar intensamente la cercanía y al mismo tiempo rechazarla, poner a prueba los límites o tener dificultades para creer que el nuevo vínculo es duradero.
Estas reacciones no deben entenderse únicamente como «mala conducta». A veces forman parte de la manera en que el niño intenta protegerse tras las pérdidas y la inseguridad vividas.
A medida que crece, pueden surgir también preguntas sobre su origen, la familia biológica, las causas de la separación y la propia identidad. Es importante que los adultos dispongan de un espacio en el que reflexionar sobre cómo acompañar estos procesos.
¿A quién va dirigida?
A niños adoptados, niños en acogimiento familiar, padres adoptivos, familias de acogida y familias en periodo de preparación o de adaptación.
¿Cuándo puede ser útil?
- ante una adaptación difícil a la nueva familia;
- ante dificultades en el apego y la confianza;
- ante conductas muy desafiantes;
- ante el miedo a un nuevo abandono;
- ante preguntas sobre el origen biológico;
- ante la necesidad de hablar sobre la adopción;
- en el paso del acogimiento familiar a la adopción;
- ante dificultades significativas entre el niño y los adultos cuidadores.
¿Qué incluye el trabajo psicológico?
Trabajo individual con el niño, consultas con los padres y, si es necesario, trabajo familiar, adaptados a la historia del niño y a sus vivencias de separación y pertenencia.
¿Cómo se desarrolla la primera sesión?
Habitualmente se habla primero con los adultos sobre la historia del niño, la situación actual y las dificultades concretas. La información sobre el origen y los cuidados previos se aborda con especial cuidado.
Formato y frecuencia
Formato
Con el niño, con los padres o en familia, según el caso concreto.
Duración y frecuencia
Desde un trabajo de asesoramiento hasta un apoyo psicoterapéutico más prolongado.
¿Quién realiza las consultas?
Especialistas con competencia en psicología infantil, apego, adopción, acogimiento familiar y trabajo familiar.
Importante
La historia de la adopción o del acogimiento forma parte de la historia del niño, pero no debe convertirse automáticamente en la explicación de cada una de sus dificultades. El trabajo psicológico se centra en el niño concreto, su desarrollo, sus relaciones y su entorno vital actual.