Si se encuentra en una emergencia
Las líneas de apoyo se gestionan de forma centralizada y solo se publican tras su verificación por una fuente oficial.
El Instituto ofrece apoyo psicológico, psicoterapéutico, psicodiagnóstico y psicosocial a niños, adultos y familias, así como un trabajo especializado con profesionales sanitarios, profesionales de la relación de ayuda, centros sanitarios, servicios sociales y organizaciones.
Trabajamos en el ámbito de la psicología clínica, la psicoterapia, la psicooncología, la psicosomática, el desarrollo infantil, el trabajo social clínico y la atención psicosocial.
No es necesario que sepa de antemano qué forma de apoyo busca exactamente.
Áreas especializadas
La práctica del Instituto se desarrolla en varias áreas especializadas de la psicología médica y la psicología clínica, la atención psicosocial y el trabajo social clínico.
Cada área reúne distintas formas de trabajo según la situación concreta y las necesidades de la persona: consulta psicológica, psicoterapia, evaluación psicológica, trabajo con la familia, apoyo psicosocial, navegación de pacientes o apoyo a profesionales.
Psicosomática
El cuerpo, la vivencia psíquica y las relaciones no existen por separado.
La psicosomática estudia las complejas relaciones entre el funcionamiento corporal, la vivencia psíquica, las relaciones y el entorno en el que vive la persona.
El enfoque psicosomático no divide las enfermedades en «verdaderamente corporales» y «psicológicas». Parte de la comprensión de que la persona vive la enfermedad simultáneamente a través del cuerpo, la psique, las relaciones y su vida social.
El síntoma corporal es real, tanto si la medicina ha establecido una causa orgánica clara como si no. La falta de una explicación médica suficiente tampoco significa automáticamente que el síntoma tenga una causa psicológica.
El trabajo psicológico puede ser útil en el dolor crónico, las quejas somáticas recurrentes, la ansiedad intensa relacionada con la salud, la adaptación difícil a una enfermedad o cuando el estado físico se vive en un contexto de carga psicológica y vital considerable.
Ante una enfermedad somática diagnosticada, el trabajo psicológico puede centrarse en la manera en que la persona vive su cuerpo, el tratamiento, las limitaciones, la dependencia del sistema sanitario y los cambios en las relaciones y en la vida cotidiana.
Formas de trabajo
- Apoyo psicológico en las quejas psicosomáticas
- Apoyo psicológico en el dolor crónico
- Apoyo psicológico en la enfermedad grave y crónica
- Evaluación del funcionamiento psicosomático
- Evaluación psicológica en la enfermedad crónica y somática
- Psicoterapia individual
Importante
El enfoque psicosomático no significa que la enfermedad esté causada por las emociones, que los síntomas sean imaginarios o que la persona pueda curarse mediante el «pensamiento positivo».
El trabajo psicológico no sustituye al diagnóstico, el tratamiento y el seguimiento médicos.
Enfermedad grave y crónica
Apoyo psicológico y psicosocial más allá del diagnóstico concreto.
Una enfermedad grave o prolongada sitúa a la persona ante tareas que van más allá del tratamiento médico.
El diagnóstico puede alterar la sensación de seguridad, la relación con el propio cuerpo, la vida profesional, los roles familiares, la sexualidad, la situación económica, la autonomía y la idea del futuro.
En algunas enfermedades, la persona tiene que adaptarse a un tratamiento y un seguimiento médico prolongados. En otras aparecen limitaciones del funcionamiento físico o la necesidad de ayuda en la vida cotidiana. A veces la enfermedad cursa con periodos de relativa estabilidad seguidos de empeoramiento, lo que hace que el futuro sea difícil de prever.
El apoyo psicológico no presupone que la persona tenga que «aceptar» la enfermedad de una manera determinada. El miedo, la ira, la tristeza, la incertidumbre, la esperanza y la dificultad para adaptarse a los cambios pueden ser reacciones comprensibles ante una situación vital real.
El Instituto trabaja no solo con personas con enfermedades oncológicas, sino también con pacientes con otras enfermedades crónicas, progresivas, discapacitantes o de relevancia social.
Formas de trabajo
- Consulta psicológica en la enfermedad grave
- Apoyo psicológico durante un tratamiento prolongado
- Psicoterapia en la enfermedad grave y crónica
- Apoyo psicológico en el dolor crónico
- Evaluación psicológica en la enfermedad crónica y somática
- Apoyo a familiares y allegados y a personas cuidadoras
- Evaluación de la sobrecarga del cuidador
- Apoyo familiar y de pareja
- Apoyo psicosocial y navegación de pacientes
- Apoyo en la reincorporación al trabajo tras una enfermedad grave
Importante
El apoyo psicológico y psicosocial forma parte de la atención integral y no sustituye al tratamiento médico, al seguimiento ni a la rehabilitación.
Crisis, experiencia traumática y violencia
Apoyo cuando lo vivido altera la sensación de seguridad y las formas habituales de afrontamiento.
Algunos acontecimientos pueden alterar bruscamente la sensación de seguridad y la capacidad de la persona para recurrir a sus formas habituales de afrontamiento.
Puede tratarse de un accidente grave, una experiencia de violencia, una pérdida repentina, una situación médica potencialmente mortal, un empeoramiento súbito de la salud u otro acontecimiento que la persona vive como extraordinario y difícil de integrar.
Tras una experiencia así pueden aparecer miedo, insomnio, recuerdos o imágenes intrusivos, hipervigilancia, irritabilidad, evitación de determinados lugares o situaciones, tensión corporal, retraimiento emocional o la sensación de que lo ocurrido sigue presente aunque el peligro inmediato ya haya pasado.
No toda reacción psicológica intensa tras un acontecimiento grave significa un trastorno de estrés postraumático. Parte de estas reacciones pueden ser una respuesta natural a una experiencia extraordinaria.
El trabajo psicológico comienza por comprender a la persona concreta: qué ha vivido, cómo se siente en el momento actual, cómo repercute el acontecimiento en su funcionamiento cotidiano y qué tipo de apoyo necesita.
Formas de trabajo
- Consulta psicológica en una crisis vital
- Apoyo psicológico tras una experiencia traumática
- Evaluación psicológica tras una experiencia traumática
- Psicoterapia individual
- Apoyo ante la pérdida y el duelo
- Apoyo tras una experiencia médica grave
- Apoyo a profesionales tras un caso difícil
- Intervención psicológica en crisis para equipos
Importante
Ante un riesgo inmediato para la vida o la salud, una situación de violencia persistente, una crisis psíquica grave, intenciones suicidas u otra situación urgente, el trabajo psicológico ambulatorio no sustituye a la atención médica, psiquiátrica u otra ayuda competente de urgencia.
Cuidados paliativos y final de la vida
Apoyo al paciente, a sus familiares y allegados y a los profesionales ante la enfermedad avanzada, la pérdida y el final de la vida.
Los cuidados paliativos sitúan en el centro la calidad de vida de la persona con una enfermedad grave, progresiva o potencialmente mortal, e incluyen la atención a las dimensiones físicas, psicológicas, sociales y espirituales de la experiencia.
El trabajo psicológico en este periodo no tiene como objetivo que la persona «acepte la muerte» necesariamente, que se resigne o que hable de ella antes de estar preparada.
Un paciente puede necesitar hablar de sus miedos; otro, de su familia; un tercero, de cuestiones prácticas concretas; y un cuarto puede preferir seguir viviendo su día a día sin que cada sesión se convierta en una conversación sobre el final de la vida.
En el centro permanecen la autonomía, la dignidad y la manera individual en que la persona comprende su propia situación.
El trabajo psicológico incluye también a los familiares y allegados. Estos pueden estar prestando cuidados intensivos, viviendo el miedo a la pérdida que se avecina y teniendo que tomar decisiones prácticas, todo ello a la vez y en un periodo de considerable carga emocional.
El apoyo a los profesionales sanitarios forma parte también de esta área. Las conversaciones sobre el pronóstico, los objetivos del tratamiento, el empeoramiento y el final de la vida se encuentran entre las situaciones profesionales más difíciles de la medicina.
Formas de trabajo
- Apoyo psicológico en la enfermedad avanzada
- Apoyo a familiares y allegados y a personas cuidadoras
- Evaluación de la sobrecarga del cuidador
- Preparación ante una posible pérdida
- Apoyo familiar y de pareja
- Apoyo para hablar con los niños sobre la enfermedad grave
- Apoyo ante la pérdida y el duelo
- Grupos para familiares y allegados
- Grupos de pérdida y duelo
- Apoyo y supervisión para profesionales sanitarios
- Formación para la comunicación del pronóstico y de la enfermedad avanzada
- Formación en comunicación al final de la vida
Importante
El apoyo psicológico forma parte del enfoque paliativo, pero no sustituye a los cuidados paliativos médicos especializados, al control de los síntomas físicos ni a las decisiones del equipo médico.
La esperanza y una conversación realista sobre la enfermedad no son necesariamente opuestas. Cuando cambia la situación médica, puede cambiar también aquello hacia lo que la persona dirige su esperanza.
Trabajo social clínico y navegación de pacientes
Apoyo allí donde la enfermedad se encuentra con la familia, el trabajo, los derechos sociales y el sistema.
Una enfermedad grave casi nunca existe únicamente como un problema médico.
Puede afectar al trabajo y a los ingresos, a la capacidad de autocuidado, a los roles familiares, a la necesidad de ayuda de terceros, a la situación de vivienda, al acceso a los servicios sociales y a la interacción con distintas instituciones.
El paciente y sus familiares y allegados a menudo tienen que orientarse en poco tiempo en un sistema complejo, justo cuando disponen de menos recursos físicos y psicológicos para ello.
El trabajo social clínico considera a la persona en el contexto de la enfermedad, la familia, el entorno social y el sistema sanitario. El objetivo es identificar las necesidades psicosociales concretas, los recursos disponibles y las posibilidades realistas de apoyo.
La navegación de pacientes facilita la orientación y la coordinación dentro del sistema. El especialista no toma decisiones en lugar del paciente, sino que le ayuda a comprender las posibilidades, a definir los pasos siguientes y a llegar a las instituciones, los especialistas y las formas de apoyo adecuados.
Formas de trabajo
- Evaluación psicosocial
- Navegación de pacientes
- Orientación en los procedimientos ante ТЕЛК y НЕЛК
- Orientación sobre derechos sociales y posibilidades de apoyo
- Apoyo ante cambios en la capacidad laboral
- Apoyo en la reincorporación al trabajo tras una enfermedad grave
- Evaluación de la necesidad de cuidados y apoyo en la vida cotidiana
- Orientación hacia servicios sociales y recursos comunitarios
- Apoyo a los familiares y allegados y a las personas cuidadoras
- Evaluación de la sobrecarga del cuidador
- Coordinación entre distintas formas de apoyo sanitario y social
Importante
El trabajador social clínico puede evaluar las necesidades psicosociales, proporcionar información, facilitar la orientación y coordinar el apoyo dentro de los límites de su competencia profesional.
No sustituye a un médico, un abogado, ТЕЛК, НЕЛК, el Instituto Nacional de la Seguridad Social, la Agencia de Asistencia Social ni ningún otro órgano administrativo competente, y no puede determinar ni garantizar el resultado de un procedimiento médico, administrativo o jurídico.
Cuando no sabe por dónde empezar
A veces la dificultad no puede encuadrarse en una sola categoría. Una enfermedad grave, por ejemplo, puede traer consigo al mismo tiempo ansiedad, cambios en las relaciones, dificultades laborales, necesidad de apoyo social y una carga para toda la familia.
Por eso no es necesario que sepa de antemano si necesita una consulta psicológica, una psicoterapia, una evaluación psicológica o un apoyo psicosocial.
En la sesión inicial puede aclararse la situación y valorarse el abordaje más adecuado para el paso siguiente: trabajo psicológico o psicoterapéutico, evaluación psicológica, apoyo psicosocial, formato grupal o derivación a otro especialista.
La persona no tiene que encajar en una categoría predeterminada. La forma de apoyo se determina en función de la persona, su situación y sus necesidades concretas.