La psicosomática no presupone que el síntoma corporal sea «inventado», ni que toda enfermedad tenga una causa psicológica. El enfoque científico actual considera la salud y la enfermedad a través de la interacción entre factores biológicos, psicológicos y sociales, y los datos muestran que la salud mental y la salud física pueden influirse mutuamente y determinar la calidad de vida, el funcionamiento y el curso del tratamiento.
Las investigaciones sobre los síntomas corporales persistentes muestran precisamente esta complejidad. Junto a los factores biológicos, pueden tener importancia el sueño, el estado psíquico, los acontecimientos vitales, el estrés interpersonal, el contexto social y las conductas de salud. La evidencia científica no respalda la búsqueda simplificada de una única «causa psicológica» del síntoma.
Por eso, el enfoque psicosomático no contrapone el cuerpo a la psique. Intenta comprender a la persona en su totalidad: cómo vive la enfermedad, qué lugar ocupa el síntoma en su vida, cómo reacciona ante el estrés, cómo funcionan sus relaciones y cómo interactúan todos estos procesos con su estado médico. Precisamente por ello, la medicina psicosomática actual pone el acento en la evaluación integrada de las dimensiones biológicas, psicológicas y sociales del sufrimiento.
En la entrevista, la Dra. Margarita Tareyn, psicóloga clínica, psicoterapeuta y especialista en psicosomática analítica, habla de cómo comprender la relación entre lo corporal y lo psíquico sin restar realidad a la enfermedad y sin reducir a la persona a su síntoma.
La conversación plantea cuestiones importantes sobre el lugar de las vivencias emocionales en la atención médica, sobre la manera en que el cuerpo participa en la vida psíquica y sobre el papel de la psicoterapia como parte de la atención integral en distintas enfermedades somáticas.
La psicosomática no pregunta si el síntoma está «en el cuerpo» o «en la psique». Pregunta cómo funciona la persona en su totalidad que lo vive.